8 de julio de 2009

Gonzalo González Montero



Gonzalo González Montero, hijo de Eudosia y Manuel, (Roucos, 1920 - Vigo, 1967)
Fotografías: hacia 1939 y 1966.

Gonzalo se casó con Luisa Carrasco (A Torre - Cenlle); tuvieron seis hijos: Socorro, Teresa, Andrés, Rosa, María Luisa y Carlos.

7 de julio de 2009

D. Thomas Antonio de Rivera y Puga, 1753



Transcripción:

«Dn. Thomas de Rivera=
La noche del día diez del mes de septiembre del año de mill seteçientos y cinquenta y tres se escapó de su casa Dn. Thomas de Ribera Vecino de Casar do Mato frª. [feligresía] de stª. Marina de Esposende en fuerza de un gran pesadumbre que le ocasionáron las noticias que contenía una carta q. recivió y advirtiendo los de su casa la falta de su persona el día once del dho mes y año; hiçieron vibas diligencias por saber de su paradero y no pudieron aberiguarlo, hasta el día diez y ocho del referido mes y año que le hallaron ahogado en el río Abia y termibo de la Encomienda de Beade en cuia parroquia se le dió sepoltura el mesmo día que se halló por la tarde aviendo precedido el registro del cadaber, hecho por la Justicia ordinaria de dha. Encomienda: Tenía hecho Testamento desde el día veinte [...]»


Aquí te envio la defunción de Dº Thomas Antonio de Rivera y Puga, que así era su nombre completo. Como ves apareció su cadaver el 18 de septiembre, y con fecha 24 de ese mes su primo (mi tatarabuelo don Diego Faxardo, el escribano del que hablamos) le puso una demanda a la viuda para reclamar los bienes que pertenecian al mayorazgo de su abuelo común, dado que el fallecido no tenía hijos además de ser hijo natural. Según me dijo la actual propietaria de esa casa se dice por allí que el hidalgo que ahí vivía (aunque no sabe en que época) era el recaudador del Rey y se quedó con el dinero que tenía que entregar a Hacienda. Y en el pleito que nombré antes se dice de la viuda que su oposicion a la demanda es "ajena a verdad y solo a fin de eximirse de la paga de los Reales efectos de Penas de Camara en que fue multado don Thomás de Rivera su marido".

Puede que se trate del mismo personaje del que aun corren rumores por la zona, es increible que despues de 250 años aun se recuerde algo así por transmisión oral.

Esta colaboración la envía Puerto (descendiente de don Diego Faxardo, escribano Real de la jurisdicción de Roucos; del cual, en el catastro de Ensenada en 1752, se dice: «Don Diego Faxardo escribano Real, que ya no exerce el ofiº [oficio] por la mucha hedad y continuos achaques y por eso no le regulan utilidad alguna».

16 de mayo de 2009

Iglesia de San Lorenzo da Pena


Iglesia de San Lorenzo da Pena; parroquia a la que pertenece la aldea de Roucos.
Verja de hierro forjado que desde la casa rectoral daba acceso al atrio de la iglesia.

El viejo cerezo de la fuente


Una noche del pasado mes de febrero un gran vendaval asoló todo el ayuntamiento de Cenlle; fueron derribamos numerosos árboles. En Roucos no pudieron resistir algunos de sus viejos cerezos. En la fotografía que nos envía Javier Vázquez (bisnieto de los vecinos de Roucos Heliodoro y Soledad, y de Manuel y Eudosia), uno de los caídos. Esperemos que pronto, en su lagar, planten uno nuevo.

19 de abril de 2009

Erundina y José


Erundina Luaces Losada (nacida en Roucos) y su marido José Marinelli (Italia), se conocieron en Suiza, y después de muchos años trabajando allí se instalaron en Ribadavia, donde residen actualmente.

Erundina es hija de Antonio Luaces González y Carmen Losada, ambos nacidos en Roucos, cuya casa está en el Outeiro.

18 de abril de 2009

Jimena ¡bienvenida!


Tus abuelos maternos: José Antonio y María Asunción. Felicidades, por tu llegada, a éstos. Y también felicidades a tus abuelos paternos (discúlpame, Jimena, pero aún no sé sus nombres ¡somos una familia tan larga...!). Y felicidades también para tus papás.


Eugenia y Gaspar, nacidos en Roucos (1917 y 1918) ha tenido el jueves pasado su bisnieta número 15: Jimena. Somos, ahora contigo, ¡¡¡73!!! de familia.

¡Bienvenida, Jimena, a este mundo! Una de tus raíces se hunde en estas bellas y armoniosas tierras de esta pequeña aldea de Roucos. Te lo cuento: dos, de los ocho bisabuelos que tienes, han nacido, —y ¡que gran suerte tienes! viven aún—, en Roucos: Gaspar y Eugenia. Estos bisabuelos tuvieron su hija número nueve: María Asunción. María Asunción se caso con José Antonio; estos son tus abuelos maternos. José Antonio y María Asunción tuvieron su primera hija: Paula. Paula se ha casado con Óscar; son ¡tus papás!

Ya lo ves (algún día leerás este blog, seguro). Una cuarta parte de tus raíces están, pues, en esta aldea. Por lo tanto, recibe como regalo de llegada, también tú, esta historia de Roucos. Y, más todavía: tu bisabuela Chicha ¿sabes? nació en Carballeda de Avia, del otro lado del valle, frente a Roucos. Con lo cual, de estas tierras del Ribeiro, algo sí va en tus genes.

Todos te deseamos, Jimena, una muy feliz y larguísima estancia entre nosotros. Algún día llegarás a disfrutar de estos hermosos paisajes y sus buenos frutos y mejores gentes.

17 de abril de 2009

Armario procedente del Formigueiro


Armario procedente de la casa del Formigueiro.
Cuando murió, en 1919, Amando Puga Santoro (casado con Teresa Teijeiro de la casa del Formigueiro, sin hijos), entre otros bienes, dejó en herencia a su sobrina Eudosia Montero Puga (Roucos,1885-1968) este armario hecho en madera de castaño.
Hoy está en la que fue casa de Eudosia y su marido, Manuel González Arias.

Chineros hechos por Américo



Chineros fabricados por Américo (vecino de Roucos, marido de Isabel, yerno de la señora Casilda) hacia los años treinta del siglo pasado.

El de arriba en la casa de la señora Trina —Trinidad Rodríguez Villar, Roucos 1880 † 25 de abril de 1971— (bisabuela del Odilo).

El de abajo en la casa de Manuel González Arias y Eudosia Montero Puga (os tendeiros).

Dolores



Dolores Galiño Barros (1908 - 2003), la última vecina que vivió en San Lorenzo da Pena; fallecida el 11 de julio de 2003.

Lápida en el cementerio de San Lorenzo da Pena.

Dolores en febrero de 1994.

16 de abril de 2009

Relación nominal de los habitantes de Roucos en el año 1752


Corral de la casa de Manuel y Eudosia (os tendeiros). A la derecha la puerta interior de la tienda.


El primer censo detallado de Roucos lo da el catastro de Ensenada.

En el año 1752 vivían en Roucos:

  • Bernardo Álvarez, viudo, labrador y carpintero, de 84 años y una criada.
  • Sebastián Rodríguez de Moreda, de 34 años, con su mujer, dos hijos, una hija y una parienta viuda, labrador, jornalero y notario apostólico.
  • Manuel López de 23 años, con su mujer y un hijo, labrador y jornalero.
  • Francisca González, de 48 años, soltera y labradora.
  • Josefa Luisa Rodriguez, 36 años, soltera, labradora.
  • Antonio González de 52 años, con su mujer, tres hijos, cuatro hijas, y su tío Antonio Losada, labrador.
  • Don Jose Antonio Bermúdez de la Moneda, de 36 años con su mujer, tres hijos y tres hijas, hidalgo.
  • Doña Cathalina Díaz Pintado, de 40 años, viuda, con un hijo y dos hijas, hidalga.
  • Fracisco Losada de 63 años con su mujer y un hijo, labrador.
  • Pedro Reinaldo de 71 años con su mujer y una hija, labrador.
  • José Reinaldo de 33 años, su mujer un hijo y una hija, labrador y jornalero.
  • Juan Antonio Moreda de 66 años, su mujer, tres hijos y dos hijas, labrador.
  • Balthasar Fernández de 48 años con su mujer y tres hijos, labrador y jornalero.
  • Juan Rodríguez de 84 años, viudo, labrador.
  • En O Formigueiro vive doña Gaspara Montesinos, viuda de Francisco Antonio Teijeiro y Araujo, de 37 años de edad con dos hijos y tres hijas (Miguel, Benita, Josefa, Margarita y José Antonio), hidalga.
  • Juan de Castro y Francisco Piñeiro, ambos de 48 años, criados de doña Gaspara, así como dos criadas de la misma.

Hay, entonces, en Roucos en 1752: 14 hombres, 17 mujeres, 20 niños y 17 niñas. Un total de 68 habitantes.

El tiempo...


Naturaleza viva y muerta.

Jarra de la bodega de Jovito y Elisa (q.e.p.d.)

10 de abril de 2009

Vino del Ribeiro en San Sebastián, año 1622




16 de abril de 1622

Este día se inicia proceso contra don Pedro de Echanagusia, clérigo de mayores órdenes y vecino de la villa de San Sebastián; que tiene una bodega taberna en la «calle Trenidad de dicha villa», destinada a la venta, entre otros, de vinos «para enfermos», por oponerse a la inspección de su bodega por el capitán alcalde de la villa don Martín de Justis.
En el año 1622 se decreta la prohibición de venta de vino Ribadavia, mientras no se gaste el producido en dicha villa; sólo se permite la «venta del Ribadavia» cuando es para «enfermos o algunos particulares»; a los que faltaren a esta prohibición «se les aplicarán penas con mucho rigor». Los del regimiento del gobierno de dicha villa tienen en su poder todas las llaves de las bodegas que guardan el Ribadavia. Tan «sólo se podrán vender el Ribadavia bajo licencia de los del gobierno» de dicha villa.
La noche del viernes día 8 de abril de 1622, el capitán y alcalde de esta villa sale de ronda nocturna y al llegar a la taberna de don Pedro Echanagusia, en la calle Trenidad de la villa, decide entrar para hacer las oportunas averiguaciones sobre la venta de vino Ribadavia; se opone de hecho y «con palabras fuertes» el tal Pedro a que entre en su taberna el alcalde y capitán don Martín de Justis. Por ello es procesado.
En 1623, es condenado don Pedro de Echanagusia a «quince días de intrusión en la parroquial de Santa maría de esta villa, no saliendo de ella sólo para comer y dormir, y a la entrega de tres ducados destinados a la guerra que S. M. hace contra los infieles».

Fragmentos del documento:

«A la primera pregunta Dixo que como vcº [vecino] que es de la dicha villa y ressidente en ella saue y es asta muy ____ y en que no ay duda alguna que en la dcha vª ay prohibion. de no poderse vender vino de riuadauia [Ribadavia] ni otro de fuera hasta venderse el vino de su cosecha sin licenª. expressa de los del gouierno della y esto se guarda con Santo rigor que el dho regimto. toma a su mano las llaves de las bodegas donde se encuentra vino de fuera y no se vende sino para enfermos y personas particulares con su licenª. esto respe. a esta pregtª.
A la segunda y demas preguntas de la dha querella dixo que la razon de los en ellos contenido ha sydo ante»

«De lo contenido en los ___ de su querella y absolviendo el dho Juramto. ___ de dezir verdad y dixo ser de hedad de veymte años poco mas o menos y ___ como se sigue
A la primera pregunta dixo que como natural y ressidente de la dicha villa saue que en ella esta prohibido el vender vino de Riuadauia sin licenª de los del gouierno della, por que se venda el vino de la cosecha de la dha villa y para que este se guarde lo encierran los vinos de riuadauia, en bodegas particulares y las llaves toman los del dcho gouierno, y no se vende sin su liçenª. y quando se vende es para algunos enfermos y personas particulares con liçenª- de los del dho gouierno, y esto hasta que se venda el vino de la dcha cosecha, porque despues de vendido ya se vende la riuadauia libreme. esto respe [responde]».


Este documento, de 77 folios, se guarda en el Archivo Diocesano de Pamplona con la referencia C/497; del cual me leyó su archivero José Luis Sales Tirapu (en la fotografía) el 3 de febrero de 2009 algunos fragmentos.

Vino blanco Ribeiro de 14 años, en el año 1567

Año 1567

De la calidad y aprecio de los vinos Ribeiro da buena cuenta el proceso que en 1567 estableció el ilustre licenciado Antonio Vaca de la ciudad de Santiago de Compostela contra Pedro de Ciga de la ciudad de Pamplona. En el mes de enero de este año dicho licenciado se muda a la ciudad de Pamplona y junto con otros enseres traslada también una cuba de vino de Ribadavia. De la posada de Ana Francés, en la ciudad de Pamplona, le sustrajeron parte de ese «vino de catorce años», de ahí el pleito del que se entresaca lo que sigue «En la villa de Tafalla a cinco dias del mes de febrero de mil y quinientos y sesenta y siete años el señor licenciado Antonio Vaca del consejo de su Magestad para en prueba de lo contenido en su petición de queja contra Juan de ciga y su muger vecinos de la ciudad de Pamplona».
Declara uno de los sirvientes del licenciado «tenía [Antonio Vaca] en su casa y despensa cantidad de vino de Ribadavia muy bueno y viejo de muchos años y en opinión de mucha gente principal que lo probó y tenían en en su casa muy buenos vinos era tenido por uno de los mejores vinos que había en todo el reino». Y siguió diciendo que «cuando el dicho señor licendo. hubo de partir de la dicha ciudad de Santiago para este reino entre otras cosas de probision embarcó para este reino una bota grande del dicho vino que es lo mismo contenido en la dicha querella y porque las vasijas en que estaba eran grandes y tanto que ningún carro las podía llevar fue necesario achicar una de las dichas vasijas para poderse llevar a un puerto de mar donde se enbarcó para venir a la villa de San Sebastian vio este Francisco como el vino que sobró después de llenar la dicha bota se vendió a dos reales el azumbre y con muchos ruegos valiendo en la dicha ciudad de Santiago el mejor vino de Ribadavia a dieciocho o veinte marabedís, y de aquí no pasaría ninguno y después sabe este Francisco que se hizo muchas costas así del flete de la mar como hasta embarcarlo y traer de la villa de San Sebastian hasta la ciudad de Pamplona más de ciento sesenta reales y además sabe que la dicha bota en que el dicho vino estaba era tan buena que a ser deste dicho Francisco no la diera por diez escudos y esto y lo que sabe de lo contenido en la dicha petición y no otra cosa y lo firma de su nombre».
En otro párrafo de este documento declara una persona al servicio de Antonio Vaca que «el dicho vino era muy bueno porque por tal lo había oído alabar así a médicos como a otras personas principales que de él habián gustado y lo oyó alabar por el mejor vino de Ribadavia que ellos habían bebido». Y sigue diciendo el sirviente «se lo pagaron como a los dichos dos reales por ser vino tan bueno y afamado en la dicha ciudad y oyó decir que el dicho vino era de catorce años y así por ser tan bueno el dicho señor licenciado hizo traer a este reino la dicha pipa de vino hasta los puertos de San Sebastián y habiendo tenido a su noticia que el dicho vino estaba en la villa de San Sebastián por el mes de mayo último pasado estando el dicho señor licenciado en la ciudad de Pamplona en la casa del señor de Góngora envió a Alonso Fernández de Galiano compañero de este que declara a la dicha villa de San Sebastián por el dicho vino y otras cosas que hacía traer el cual dicho Alonso Fernández trajo el dicho vino a la posada del dicho señor licenciado en cueros con unos mulateros y por traer el dicho vino hasta la dicha ciudad de Pamplona ha oído decir este testigo que al dicho señor licenciado que le ha costado más de trescientos reales y dijo más que al tiempo que la dicha pipa desbarataron en Santiago de Galicia decían los maestros que la deshacían que no habían visto mejor pipa y de mejor olor en toda su vida y que al tiempo que el dicho señor licenciado se mudó a la casa de Ana Francés que es en la calle mayor de casa del señor de Góngora pasaron del dicho vino otros diez u ocho cueros grandes de Castilla que a lo que cree cabría en cada cuero seis o siete cántaros y echaron todo aquel en la dicha pipa que ya estaba en la bodega de la dicha Ana Francés y al tiempo que así la pusieron en la dicha casa llamaron a un cubero de la dicha ciudad para que viese la dicha pipa habiéndola visto oyó decirle este testigo que en toda su vida había visto mejor olor de pipa este testigo ha oído decir a muchos hombres principales que del dicho vino bebieron que no habían bebido mejor vino en su vida y especialmente lo oyó decir al señor licenciado Torres del general doctor Roldán y al licenciado Ciordia médicos que de él gustaron y solían decir que no había mejor medicina para todo mal que beber del dicho vino y este testigo tenía también el dicho vino por muy bueno y de tanta fuerza que cuando se mudaba el dicho vino de casa de dicho señor de Góngora a casa de la dicha Ana Francés y lo sacó todo este que declara por el grande olor por fuerza que aquel tenía estubo por más de cuatro días con dolor de cabeza muy grande y también dijo que aunque el dicho vino solía estar en jarros de tierra y estaño por más de cuatro días nunca lo hallaban vuelto sino tan bueno y de tan buen color y sabor como cuando lo sacaban de la pipa y después al tiempo que partieron el señor licenciado con las audiencias reales para esta villa dejaron en la bodega de la dicha Ana Fancés el dicho vino que serían los dichos diez u ocho cueros en la dicha pipa muy bien cerrada y como debía quedar y en esta dicha villa le han dicho al dicho señor licenciado y también a este que declara que el dicho vino ha vendido juan de Ciga y su mujer vecinos de la dicha ciudad y otros le han dicho que un fraile de Santa Carmen pero es lo que sabe y pasa en razón de lo obtenido en la dicha petición y pleito de su derecho lo ratificó y firmó de su nombre».
Petición de libertad por parte de «Juan de Ciga vecino de Pamplona dice que por lo de la venta del vino del licenciado don Antonio Vaca del dicho consejo estubo nueve días en la cárcel y el consejo le dio libertad con fianzas para andar por esta villa y sus términos y hace ocho dias que anda por esta villa y en todo este tiempo a procurado todo lo a él posible de que al dicho licenciado se le diese contento con darle justa paga de su vino y ha ofrecido que aunque no se sacó de todo el vino que se vendió más de sólos quince ducados, que de su casa dará otros quince ducados que son treinta justo. Si más quisiere que aunque el dicho vino se vendió a medio real la pinta y no a más, que le pagará a tres tarjas la pinta y parece que no se da por contento con lo uno y ni con lo otro y de tenerle encarcelado y detenido ningún provecho se sigue y por las informaciones consta que cuando el vino se vendió no se halló en ello y estaba el suplicante muy enfermo y que si su mujer se halló en la venta de él fue porque fray Pº. de Bera fraile de la Merced le dijo que M. de O. hijo de Ana Francés viuda en cuya casa estaba el dicho vino le había dicho lo vendiese por manera que realmente consta no haber habido en la venta del dicho vino culpa de dolo ni malicia atento lo cual y que no falta por el suplicante de hacer pago del justo valor del dicho vino. Suplica a vuestra Magestad le mande dar libertad para ir a su casa renovando la fianza que tiene dada pues si el negocio ha de ir por pleito sa de averiguar el vino que se vendió y su valor».

Este «vino de Ribadavia» no sabemos de qué aldea procedía. ¡Vino blanco Ribadavia de catorce años! Dado el interés de las descripciones que de estos vinos se hacen en este documento considero oportuno incluirlo aquí; a fin de cuentas Roucos es un trozo de Ribadavia.

(Archivo General de Navarra, Procesos Tribunales Reales 97537, nº 3, faxo 3º, 41 hojas).

'Vino Ribadavia' en la ciudad de Viana, año 1645


Con Julio Gorricho Moreno, canónigo archivero bibliotecario de la catedral de Pamplona (febrero 2009).

En febrero pasado disfruté de una semana de vacaciones en la ciudad de Pamplona. Días fríos. Las mañanas las pasé metido en los distintos Archivos que allí hay: Archivo General de Navarra, Archivo Histórico de la Catedral de Pamplona y Archivo Diocesano de Pamplona.

En el Archivo General de Navarra encuentro el documento siguiente (transcribo las cinco primeras páginas) en el que se habla del vino de Ribadavia.

En la ciudad de Viana (Navarra), a mediados del siglo XVII se hacía distinción entre vino ordinario y vino Ribadavia. Así consta en el proceso que contra Pedro Ruiz Ochoa interpusieron el matrimonio formado por los vecinos de esta ciudad Diego Jacinto Herrera y Úrsula de Acedo y Gurpyde en el año 1645. Doña Úrsula de Acedo y Gurpide, por herencia de su padre Pedro de Acedo y Gurpide, es dueña en el año 1645 de unos cántaros de vino Ribadavia.

Faxo Unico 8º, 2
Prozesso de Dn. Jacinto Herrera y dª Vrsula de Acedo y Gurpide su muger vecinos de la Cuidad de Biana
Contra
Pedro Ruiz Ochoa de la misma

Sobre
Que entregue á los Demandantes el balor de 400 cantaros de Bino, que perbinieron en poder del Defendiente, como pertenecientes á Pedro Ruiz Carrillo Administrador que fue de los Vienes, y Hacienda del Padre de la Demandante, y aquien hera Deudor de diferentes cantidades: oxas 27
Pendte. año 1645
Esno. [escribano] Juan de tafonar

Pedro de Sola pror. [procurador] de Don diego Xacinto de Rueda y herrera Caballero de la orden de Santiago y de Doña Vrsula de Acedo su mugr. vos. [vecinos] de la Ciud. de Viana [en Navarra] como de dº [derecho] mejor lugar aya pongo prdimto. [procedimiento] y demanda a Pedro Ruiz orchoa vº. [vecino] de la dicha ciudad y doy por demanda la citaon. [citación] de la caussa con esto más que quando murio Juan de Acedo y gurpide Padre de la dicha Doña Vrsula y de quien es heredera con beneficio de Inbentario quedo en la administraon. de sus vienes como de antes la llebaba Pedro Ruiz Carrillo y en su poder mucha cand. [cantidad] Vino Ribadauia y de Vino blanco ordinario y dinero en que al tienpo de su muerte quedo deudor de la dicha administraon. y al mismo dejo vna cuba de vino de asta quatroçienos [cuatrocientos] cantaros suia propia adquirido con el dinero de la misma administraon. de que se auia [había] de pagar el alcançe y cargo que deuia el dicho Carrillo. Y auiendosele hecho pidimto. al dicho ochoa. del dicho Vino de Ribadauia y ordinario y dinero que deuia el dicho Carrillo y de quien lo deuera haber cobrado el dicho ochoa como administrador ___ y posterior a sido absuelto Reserbando su drº. [derecho] a salbo a mis parte para que lo puedan pidir y cobrar de los vies. [bienes] del dicho Carrillo y del dicho ochoa en quanto a lo procedido de la dicha cuba de vino tinto quedelo el dicho Carrillo y se le entrego al dicho ochoa de su pidimto. [pedimento] por la suia para siguridad y parte de pago del alcançe del dicho Carrillo de que no a dado quenta el dicho ochoa aunque el la bendio a precio de veinte tarjás el cantaro como lo demas de la dicha administraon el dicho año. Y si esta con la dicha cand. deviendola hauer [haber] entregado y pagado a mis partes para satisfaçion de la deuda y alcançe que le deuia el dicho Carrillo= Ante lo qual y los demas que al delante se alzara y probara salba el dº [derecho] de añadir suppca. [suplica] a V. Magd. mande en virtud de la reserva que por la senª. [sentencia] de Vtra. Corte se le hiço a mis partes, en el pleito de cuentas que an llebado con el dicho ochoa o como de drº mejor lugar aya condenarle a que restituira y pague a mis partes el precio y balor de la dicha cuba de vino tinto que se le entrego del que dejo el dicho Carrillo a preçio de veinte tarxas el cantaro como se bendio o balio al dicho tienpo con las costas apaños e yntereses que de no haberlo hecho se les an seguido y siguieren a mis partes y probea lo demas que fuere de Juª. [justicia] la qual y costas pid.=

S Magd.

Pedro de Sola pror. de Don diego Xacinto de Rueda y Doña Vrsula de Acedo su mugr. en el pleito con Pedro ruiz ochoa como de drº mejor lugar aya alego y probar entiendo lo necesario de los articulos siguientes que doy por posiçiones
Primeram de que la dicha Doña Vursula de Açedo mi parte es hija y heredera con benefiçio de Ynbentario de Juan de Acedo Ygurpide vº [vecino] que fue de la ciud. de Viana como es notorio y diran los testigos
Ytten que el dicho Juan de Açcedo en su tienpo tubo por administrador de su açienda a Pedro ruiz Carrillo quien tanbien continuo asta que murio la diçha administracion Y mucho tienpo despues de muerto el diçho J. de Açedo como es notorio y diran los testigos=
Ytten que el dicho Pedro Ruiz Carrillo murio quedando deviendo muchas cantidades a la dicha administraon. Y mucho Vino blanco y tinto procedido de los frutos della y tanbien dejo Vna cuba de quatrocientos cantaros de Vino tinto que el hauia heçho por grangeria conprando para ello la Vba con el dinero de la dicha administraçion para mejor disponer el pagar lo que de ella deuia. Y muerto el diçho Pedro ruiz Carrillo fue nombrado por administrador la parte contª y como a tal se le entrego asi el vino que dejo la diçha administraon. el dicho Carrillo como la cuba de quatroçientos cantaros de Vino tinto que dejo por suia. Y la parte contª vendio el vino de la dicha cuba de quatroçientos cantaros a raçon de a beinte tarjas el cantaro el mismo año en que murio el dicho Carrillo y ------ el dinero dello como diran los testigos
Itten que en el pleito que mis partes han llevado con la contraria pidiendole quenta de la dicha administraon. se la pidieron tanbien de la dicha cuba de quatroçientos cantaros de vino tinto y aunque fue absuelto dello por raçon de la dicha administraçion por parecer no hera della se rreservo a mis partes su drº. a salbo para que le pudiesen pedir su proçedido como lo an heçho y hazen en este pleito y contara de las dichas sentençias.

AGN. Procesos Tribunales Reales - 178752

2 de marzo de 1921: agitación social contra los foros

2 de marzo de 1921

Finalizando el invierno y estando la poda y rodriga practicamente terminadas, los labradores disponen de algo más de tiempo para comentar entre ellos lo hartos que andan, no precisamente de pan centeno ni otras viandas. Hartos están de los foros que aún pesan sobre sus viñedos. No lo pueden soportar más. Reunidos en el atrio de la iglesia de San Lorenzo da Pena cada domingo, después de la misa, los vecinos de las distintas aldeas de la parroquia exponen las cargas que aún les gravan y discuten la manera de cómo librarse de ellas. De la radicalidad de estos agricultores y de su grado de organización dan cuenta la prensa de la época:

«Abundan en la provincia los foros caros que gravitan sobre los viñedos... La agitación social es bastante intensa en algunos partidos, singularmente en el de la capital y en el de Ribadavia, que se distingue por su radicalismo, siendo la de San Payo la organización de resistencia agraria más antigua y caracterizada... Aquí [el agrarismo] tiene fuerza y organización. Se distingue por su radicalismo, siendo la más significada la de San Payo, que preconizó, desde su fundación, como procedimiento único, la resistencia al pago. Esta asociación se constituyó durante el primer movimiento agrario de la provincia. Además de la citada de San Payo, las hay en las siguientes localidades: Serantes, Vieites, A Costeira, A Veiga, Puga, Gomariz, Razoamento, Ribadavia, Presigueiro, S. Lourenzo da Pena, y dos en Castrelo de Miño».
La Región (2-III-1921) y La Zarpa (19-X-1921, 29-X-1921, 25-XI-1921 y 3-XII-1921).

Sirva como ejemplo de la tardía vigencia de estos gravámenes la «escritura de compromiso [de 1912 en la que] Dña. Casilda y Dña. Asunción Puga Santoro asociadas de sus respectivos esposos: —D. Augusto Chamochín y D. Adolfo Montero—, D. Amando, D. Avelino y D. Perfecto Puga Santoro, hijos y herederos de los finados D. Eugenio Puga y Dña. Eudosia Santoro, vecinos que fueron del lugar de la Quintá, dicen: Que de común acuerdo con el Perito Agrícola de Ribadavia D. Arturo Santoro procedieron al inventario valoración y partija del haber fincable que quedó al óbito de los finados, y como en la actualidad no pudo entregársele las hijuelas, acordaron hacer esta Escritura de compromiso mientras no se le entregue aquellas y el cuerpo de herencia por lo cual se dan por satisfechas todos y cada uno de los herederos, con el Cupo que en suerte le correspondió y que a continuación se describen: (...) 28 — Viña y monte en Casamura de Arriba de 10 as. 58 cts. tiene esta finca de gravameen anual 15 litros 50 centilitros de Vino Blanco a la Condesa de la Torre de Sadornín [Sadurnín]. La Quinta parte de monte y viña a monte de Caroceiros, tiene de gravamen esta finca nueve ollas rasas de Vino blanco, a la casa de Pardo de Esposende, correspondiendo a cada uno de los cinco cupos en que se divide dicha finca, una olla con 25 cuartillos y medio».

Estas aldeas, por estas fechas todavía continúan, de hecho, en el Antiguo Régimen.

Un vecino de esta jurisdicción, por Pamplona

9 de mayo de 1818

En Pamplona anda Francisco Casas Bellas, natural de esta jurisdicción de Roucos, nacido en San Fiz de Navío, reclamando salarios pendientes por sus servicios como cabo de sala en el Hospital Militar de Sagarra. De ello da cuenta el proceso que se detalla:

En la ciudad de Pampª [Pamplona] a nuebe de Mayo de mil ochos. diez y iocho ante mi essno [escribano] Real y testigos infraescritos son partes Francisco Casas Vellas (...) vecinos residentes en esta ciudad y proponen que en la Real Corte de este Reyno tienen que litigar contra don Beremundo Diaz de Arizaleta vecino de la villa de Sagarra sobre paga de cantidades para lo cual dan su poder amplio a Isidro Ferrer procurados de los Tribunales Reales y para la dicha causa y demás que demandando y defendiendo es puedan ocurrir en dichos tribunales contra cualesquiera personas y comunidades (...).
Como contrator que soy de este Hospital Militar de la villa de Sagarra de la 1ª y 2ª División del 4º Exercito de operaciones Nacionales Certifico que Francisco Casas Bellas, natural de San Felix de Navío obispado de Orense Reino de Galicia ha estado en este dicho Hospital empleado de cabo de sala por orden del señor comisario y Ministro de Guerra don Antonio Belazquez por orden del señor Yntendente General del 4º Exercito á permanecido seis meses y medio contando desde el día 14 de octubre hasta el dia de la fecha cumpliendo bien, y fielmente con sus obligaciones de haber entregado, todos los intereses que tenia á su cargo sin haber recivido paga ni gratificacion alguna, ni otra cosa mas de una razion diaria; y por haberse trasladado este al Hospital Real de la ciudad de Pamplona por orden del sr. Ministro de dicha plaza don Joaquin Irisari mandó se licenciase á donde mejor le conbenga habiendo acreditado su conducta y para que conste firmo, dicha certificacion, á 24 de maio de 1819 Juan de Lodeña
Ysidro Ferrer Pror. de Franco. Casas Bellas nutl. de San Feliz de Nabio obispado de Orense abecinado en esta ciudad (...) dice que de resultas de la ultima guerra con la Francia se mantubieron mis partes en el Hospital Militar establecido en la billa de Sagarra, como el primero de cabo de Salas, ganando cada mes quince duros, y se mantubo seis meses y medio, y por ellos se le pagaron por Dn.Beremundo Diaz de Arizaleta adminisrador del Santo Hospital ciento seis reas. de vellon. (...) debiendosele al primero [F. Casas Bellas] seiscientos reales juntos (..) no pueden conseguir su cobro, sin embargo de qe. se le han escrito barias Cartas, y que el referido Casas Vellas há estado personalmente y de que tiene noticias há cobrado ó esta cobrando de los pueblos asignados a dho Hospital lo que se les á repartido con inclusion de lo respectivo á mis partes, los quatro necesitan de lo que debengaron en dho serbicio, y á su pago no reconocen otro deudor que al referido Arizaleta, pr. este fue comose lleba espuesto administrador y depositario de dho Hospital; en remedio de ello. A V. M. supco. me. espedir auto contra dho Dn. Beremundo Diaz de Arizaleta pa. qe. satisfaga y paque a mis partes mil y quarenta reales juntos qe. se les esta debiendo en la forma qe. por menos se especifica en este pedimento con costas las cuales y Justª. pido Ysidro Ferrer.
Auto En Pampª. en corte en la audª. Sabado á dos de Mayo de mil ochocs. diez y ocho, lehida la peticion antecedente la dha Corte mando dar trasdo. de ella a Dn. Beremundo Diaz de Arizaleta en ella nombrado paa qe. contra Su tenor segundo dia de su notificacion dega y responda lo que bien viere les conbiene, y qe. con lo qe. digere ó no pasado dho termino se traigan los autos oi la dha corte para en su vista probeer Justª. y despachar por auto á my pnte el señor Ml. Baraibar, Juan Josef de Ascarate Esno.

Francisco Casas Vellas salío de San Fiz de Navío para luchar contra «la Francia».

O Formigueiro

17 de mayo de 1833

Del «ruidoso pleito» que sobre el vínculo y mayorazco de la casa de O Formigueiro sostuvo Rafael Teixeyro Borrajo, dueño ahora de la misma, contra su tío político por línea paterna, Eugenio Montero y Bolaño (vecino de Roucos) da cuenta el documento que en esta fecha se redacta y firma en el juzgado de Partovia. En dicho documento Rafael Teixeiro Borrajo reconoce la deuda contraída con don Juan Fernández Varela, administrador de la casa del Souto propiedad del señor don Juan Esteban de Temes y Albor. Este Juan Esteban confiesa allí «haberla recibido en especie por su mano, por la de su madre doña Benita y su tío, hermano de ésta, don Domingo Borrajo» asciende a cinco mil quinientos treinta reales y veintiocho maravedís.
Y tanto que así debío ser, a juzgar por tan cuantioso, para la época, importe que «para sus urgencias y particularmente para ayuda a ventilar un ruidoso pleito» contrajo Rafael Teixeiro.
Eugenio Montero y Bolaño tenía intereses en la casa de O Formigueiro ya que, por una parte su tía, Margarita Montero y Armada, era la viuda de José Antonio Teixeiro y Santoro de dicha casa, y, por haber contraído matrimonio, en segundas nupcias, con su prima Isabel, hija de Margarita Montero y Armada y José Antonio Teixeiro, abuelo paterno de Rafael. Algunas y algo fundadas pretensiones debió albergar Eugenio sobre este vínculo y mayorazgo de la antigua fortaleza de O Formigueiro rodeada de espléndidos y soleados viñedos y desde la cual se domina una bella y amplísima panorámica sobre el valle del Avia.
La lectura de este documento, entre otros datos, algo nos orienta sobre las buenas cosechas de vino que de sus viñedos llenan la bodega de la casona de O Formigueiro. Cómo sino hacer frente, en los plazos fijados, a esta relevante deuda. Rafael Teijeiro, en él, «se obliga con sus bienes y rentas a satisfacerlos en esta forma: mil reales en todo el presente año de la fecha, dos mil en todo el próximo venidero de treinta y cuatro, y el restante al completo de la nominada suma en el [año mil] ochociento treinta y cinco, en la inteligencia que finalizados que sean qualquiera de dichos plazos sin cumplirlos, consiente que a ello se le compela por todo rigor y justicia y vía ejecutoria».
Las disputas familiares en la casa de O Formigueiro ya venían de antiguo, cuando el matrimonio de José Antonio Teixeiro y Santoro (en otros documentos figura con los apellidos Teixeiro Montesinos ya que su padre, Francisco Antonio Teijeiro Araujo casó en segundas nupcias con doña Gaspara Montesinos Freire de Andrade, siendo ésta su madre) con Margarita Montero y Armada de As Regadas de Beade, hacia 1765. La familia hizo cuanto pudo para impedir este enlace, sin lograrlo. Ahora Eugenio pleiteaba con su sobrino Rafael. Margarita, abuela de éste y tía del anterior debió de sufrir lo suyo.
Francisco Antonio Teijeiro Araujo —primogénito del matrimonio contraído en 1680 entre José Fernández Teijeiro (fundador de este mayorazgo en 1666) y Úrsula Fernández Araujo—, casado con Gaspara Varela y Seixas, hereda el mayorazgo de O Formigueiro. Este matrimonio hacia 1725 manda construir la capilla en honor de san Miguel (estaba en la entrada de la finca O Formigueiro, hoy desaparecida) a instancias de doña Úrsula debido a su profundo sentido religioso. De ella decían los vecinos de la comarca que realizó algunos milagros y en su casa recibían limosna todos los pobres que allí acudían. Viudo de Gaspara Varela y Seixas, (hizo ésta testamento en 1725 ante don Diego Faxardo Suárez; el mismo que describen en el Interrogatorio de Esposende para el catastro de Ensenada en 1752 «Don Diego Faxardo escribano Real, que ya no exerce el ofiº [oficio] por la mucha hedad y continuos achaques y por eso no le regulan utilidad alguna»); este matrimonio no tuvo descendencia. Casa Francisco Antonio Teijeiro en segundas nupcias en 1738 con Gaspara Montesinos Freire de Andrade, dotada por sus padres con 2.000 ducados de vellón y la casa de campo y varias cavaduras en Esposende. Otorga este Francisco Antonio testamento el 4 de agosto de 1742; en 1746 firma conjuntamente con sus otros hermanos una escritura de concordia, la cual siendo confusamente redactada dio origen a costosos y «ruidosos» pleitos entre sus descendientes; falleciendo en 1750.
Fue José Antonio Teijeiro Santoro (y Montesinos), nacido en O Formigueiroy señor de su mayorazgo, el que vendiendo parte de sus bienes mandó fabricar la casa grande de Roucos (la que hoy conocemos por la de Manuel y Eudosia y recibida en herencia por su nieta María Eugenia González González en 1997), abandonando desmantelada la del Formigueiro. Fue la boda de José Antonio con Margarita, nacida en Bieite, la que causó gran disgusto a los Teijeiro. ¿Por cuestiones de dote, por considerar la familia mejores aspirantes a consorte del titular del mayorazgo de O Formigueiro? Ya de ello nada, más preciso, sabremos.
Miguel Teixeyro Montero, nacido en Roucos en 1792 y fallecido antes de 1822, hijo de los anteriores José Antonio y Margarita, contrae matrimonio en el año 1810 con María Benita Borrajo y Camba, siendo vecinos de Roucos. María Benita obtiene de sus padres José Fautino Borrajo y María Ángela Barcia y Fuentes, vecinos de San Fiz de Navío, una dote de cuarenta mil ducados en dinero, bienes raíces y muebles de legítima materna y paterna. Miguel ruega con insistencia a su madre, Margarita Montero y Armada ya viuda, que por haberse casado, le asigne este mayorazgo. Ella niega el que su marido haya constituido dicho mayorazgo y vínculo de O Formigueiro, y aduce que son de libre disposición estos bienes. Después de un largo, arduo y «ruidoso» pleito, obtiene el hijo de Miguel, Rafael Teixeyro Borrajo (nacido en Roucos en 1812), y con ayuda de su tío fraile benedictino, Domingo Borrajo (hermano de María Benita), la titularidad de este mayorazgo en el año 1833.
«Tengas pleitos, y los ganes» nos desean aquellos que muy poco o nada nos aprecian.
Rafael Teixeyro Borrajo gracias a la influencia de su tío materno, Domingo Borrajo, estudió filosofía. Fue destacado líder progresista en O Ribeiro; alcalde de Cenlle en 1839-43; condecorado con la cruz de Isabel II. Casa el 17 de noviembre de 1831 con Carmen Vilariño Díaz, nacida en San Fiz de Barón, y tienen dos hijos. Enviuda en 1839. Contrae matrimonio en segundas nupcias el año 1845, con Vicenta Millán y Fajardo, nacida en San Fiz de Navío, con la que tiene otros dos hijos: Felisa y Modesto; éste llegaría a ser médico.
Fallece el 3 de marzo de1869 en Argentina; país al que emigró consiguiendo allí una cátedra de filosfía en el mismo centro en el que enseñaba su hijo Vicente, habido de su primer matrimonio.
Fraternidad e intererés concilían con grandes pesares. Abel y Caín, en el principio del poco después «Hágase la Luz». Y vengan variantes, y vengan historias para llenar los largos y oscuros atardeceres del frío y lluvioso invierno sentados frente al fuego del hogar.


Años de 1760 a 1768

Nace Miguel Teixeiro y Montesinos hacia 1740 en O Formigueiro. Hijo de Francisco Antonio Teixeiro y Araujo y de la segunda mujer de éste, doña Gaspara Montesinos Freire de Andrade. Tiene Miguel cuatro hermanos: Benita, Josefa, Margarita y José Antonio. Cuando se casa Margarita Teixeiro y Montesinos con José Noguerol, sus padres le dan de dote tres mil ducados de vellón.
Recordemos que la abuela paterna de Miguel Teixeiro Montesinos, doña Úrsula Fernández Araujo (con fama de santa y buena governanta) dejó, a su fallecimiento, una rica herencia. La madre de Miguel, doña Gaspara Montesinos, aportó a su matrimonio una dote de dos mil ducados de vellón, una casa y tierras en Esposende. Cuando fallecen los padres de Miguel, entre los cinco hermanos se establecen pleitos largos; hereda el mayorazgo de O Formigueiro su hermano José Antonio.
Si Margarita recibe de dote tres mil ducados, Miguel debió de recibir una importante cantidad a cuenta de su legítima. Abandona Miguel el pueblo en compañía de su amigo Bernardo Montero dedicándose ambos a viajar y divertirse durante lasgas temporadas. Se dice que entre Ferrol, Santiago de Compostela y Vigo dilapidó salud y fortuna. Hizo Miguel testamento en 1771. Falleciendo soltero. Sus correrías debieron de ser sonadas.
Sabemos por el castro de Ensenada que en Santiago de Compostela a mediados del siglo XVIII había sesenta comerciantes en vinos. A todos ellos se les adjudica de utilidades un total de 152.300 reales de vellón; destacando entre éstos por el volumen de su comercio: don Alonso Andrés Quintela, Domingo Posse, Gregorio de Seijo, don Juan Antonio Núñez de Andrade, don Manuel Quintela y Roque Saco. Y había un total de cuarenta y cinco tabernas (once regidas por hombres y treinta y cuatro por mujeres) a las que les estiman una utilidad de 13.500 reales.
No resulta difícil imaginar a los alegres viajeros Miguel Teixeiro y Bernardo Montero en alguna de estas numerosas tabernas saboreando unas buenas tazas de vino Ribeiro, mientras rememoran su lejano pueblo de Roucos. Estos desplazamientos entre esas tres ciudades, a lomos de mula o en traqueteantes carruajes, debieron dar lugar a jugosas historias ya irrecurperables. Las rentas de la casa de O Formiguero diseminadas, como sus espléndidos vinos, por toda la geografía gallega.

Año 1734

Gran dolor entre los habitantes de las parroquias de San Miguel de Osmo y San Lorenzo da Pena por el fallecimiento de doña Úrsula. Y gran controversia por dónde debía de ser enterrada. Los abades de las dos parroquias tuvieron que recurrir a peritos para que definiesen las lindes de dichas feligresías. La casa de O Formigueiro pertenecía a la de San Lorenzo da Pena. Después de grandes esfuerzos conciliatorios quedó claro que dicha casa estaba dentro del territorio de la de San Lorenzo. El féretro con los restos mortales de doña Úrsula estuvo expuesto en la capilla que dentro de O Formigueiro mandó erigir su hijo primogénito Francisco Antonio Teixeiro Araujo hacia 1725. Los peritos demostraron que esta capilla distaba unas 16 varas del límite con la parroquia de San Miguel de Osmo. En San Lorenzo da Pena recibió, pues, sepultura doña Úrsula Fernández Araujo y Puga, viuda desde 1697 de don José Fernández Teixeiro, fundador éste del mayorazgo de O Formigueiro. Quedó doña Úrsula viuda siendo muy joven, teniendo aún solteros a sus cinco hijos. Ésta ya había mandado redactar su testamento el 15 de diciembre de 1727 hayándose enferma, encamada desde entonces, fallece en 1734.
Doña Úrsula, hija de los vecinos de A Regueira en San Clodio, distante de Roucos media legua, Blas Fernández Araujo y Ana de Puga, tuvo fama de santa.
Un año en que las persistentes lluvias arruinaron las cosechas de la comarca fueron muchos los lugareños hambrientos que a la casa de O Formigueiro se acercaban buscando un trozo de pan conque alimentarse. Gran devota y alma caritativa y bondadosa, así como ágil administradora de la hacienda que le legó en usufructo su difunto marido, doña Úrsula era alabada y admirada por las gentes de la comarca. Aún hoy quedan algunos rastros de memoria entre los más ancianos de la aldea de aquella abnegada entrega a los más desfallecidos de doña Úrsula. Tantos eran los mendigos que no tenía para todos algo que ofrecerles por esta época de raquíticas cosechas. Insistían los mendigos. Les enseñó el granero que ella y sus criados sabían vacío. Todos quedaron, cuenta la leyenda, estupefactos; incluso los criados pues bien sabían éstos que allí nada ya se guardaba: el granero estaba rebosante de trigo y maíz. Se difundió el milagro y con él la esperanza de que allí los pobres encontrarían alivio a sus desgracias. Por segunda vez el granero vacío, ante la urgencia de las calamidades y hambrunas, después de rezar largamente doña Úrsula, volvió a llenarse milagrosamente el granero. Esto cuenta la leyenda. Debido a estos acontecimientos, a su religiosidad y buen gobierno de los asuntos propios y ajenos es por lo que las dos parroquias colindantes disputaron por acoger sus restos mortales.
Los arreglos, con gran descuido y falta de respeto, del cementerio de San Lorenzo da Pena, acometidos a patir de los años setenta del siglo pasado, han sido la causa de que ni esta tumba ni tantas otras puedan ser reconocidas. La memoria de lo acontecido es un patrimonio valioso y frágil. La larga dictadura nos hizo así de irrespetuosos.

16 de marzo de 2009

Antonio y Carmen



Antonio Luaces González (Roucos, 1910-1981) y Carmen Losada (Roucos, 1912-1998).
Hijos: Erundina, Gloria, Carmen, Dolores y Antonio.

Vivían en O Outeiro.

Antonio es hijo de Juanita González (Roucos).

Enrique Rodríguez Gómez






Enrique nació en Roucos el 15 de enero de 1920. Hijo de José (guelfo) y de María. Sus hermanos: Luis (murío en la Guerra Civil), Graciano (casado con Silvina), Emilio (casado con Dina), Celsa y Concha (murió soltera).

Enrique casó con Josefa; tuvieron dos hijos: Manuel y Odilo.

6 de marzo de 2009

Años 1827, 1826 y 1096

En 1827 el ilustrado vecino de esta jurisdicción, don Joaquín Pardo desde su casa de Esposende perteneciente, en el Antiguo Régimen, a la jurisdicción de Roucos, envía a los redactores del amplio Diccionario Geográfico Estadístico de España y Portugal a cargo de Sebastián de Miñano, una larga carta describiendo la feligresía de San Lorenzo da Pena.
Siglos antes, el 13 de abril del año 1096, se redactaba el documento testamentario de la religiosa doña Marina Moninz, viuda de Ero Osóriz, mediante el cual ésta dona al monasterio de los Bernardos, de San Clodio, en el valle del río Avia —los Bernardos levantan sus edificios en los valles, los Benedictinos en las montañas— «ad integro» la aldea de Esposende «Et est ipsa uilla in loco praedicto Spanosendi, super karral antiqua, et damus ad ipsos sanctos ipsa uilla ad integro». Por eso la descripción de Esposende (Santa Mariña y Santiago) no aparece incluida en esta de Roucos en el catrastro de Ensenada de 1752; era de los dichos Bernardos. El monasterio de San Clodio sería auditado aparte.
Los redactores del Diccionario deciden incluir, por muy oportuna, la descripción del señor Pardo en el tomo XI publicado en 1828 «Aunque en el Diccionario se dio una descripción bastante exacta de esta feligresía, comunicamos las siguientes noticias de ella que nos remite el señor don Joaquín Pardo». Aquí la mirada del ilustrado vecino de Esposende:
«Pertenece [San Lorenzo da Pena] al partido de Ribadavia y juzgado de Roucos a excepción de Cuñas, uno de los siete pueblos de que se compone que corresponde al de san Clodio por pertenecer al dominio del monasterio de Bernardos que hay en este pueblo, quien percibe de Cuñas el quinto de su cosecha de vino. El diezmo de San Lorenzo corresponde al cabildo de Orense, y aunque el terreno es fértil, considerable número de sus naturales vive en la indigencia a causa de lo muy grabadas que están las tierras que cultivan pues asciende a 1.500 moyos de vino lo que le pagan de renta anual. Tiene de extensión esta parroquia tres cuartos de legua. Su término es de figura irregular que se aproxima a cuadrilonga y está situada en una gran colina que sube desde el río Avia y en su margen izquierda a las alturas de unos montes escarpados que hay entre las parroquias de San Félix de Navío, Beariz y Cenlle. La mitad del territorio es viñedo de buena calidad y alguna parte produce maíz, patatas, legumbres y frutas; la otra mitad se compone de montes poblados y rasos, y sobre todo de muchos y grandes peñascales de que se supone adquirió su nombre esta parroquia. La iglesia de ella según los vestigios que se observan quedó de los templarios, y lo mismo la casa rectoral según indican también varios monumentos de ellas. Está situada en el centro de la parroquia y casi en medio del declive de la colina e inmediato a ella la casa rectoral con 4 vecinos, 13 habitantes, y el lugar de San Lorenzo de Temple muy sano; tiene éste una fuente de exquisita agua que nace de una peña y en abundancia para beber y regar unas huertas que producen buenas frutas y hortalizas. Este lugarcito y la iglesia está circundada de montes poblados de castaños, robles y grandes peñascos por la parte alta de sus colinas, en donde se descubre a larga distancia la casa llamada del Formigueiro. Bajando una cuesta como un cuarto de hora en una llanura próxima al río Avia está situado el pueblo de Cuñas en medio de viñedo; consta de 50 vecinos, 179 habitantes; tiene una ermita o capilla hermosa titulada San Benito a donde concurre mucha gente por marzo y julio, y en un día de cada mes de éstos se celebra mercado. Hay también cofradía privilegiada con muchas indulgencias concedidas por Alejando VII, y todos los sábados concurren muchos devotos del Santo. Este pueblo con el de Pazos y Coedo son muy cálidos en verano, y fríos por las muchas nieblas en invierno. Al S. de dicho pueblo de Cuñas siguiendo la llanura del Avia como 10 minutos de camino, se haya el de Coedo a la falda de la colina e inmediato al río entre viñedo que es su producción principal, con algunas huertas de frutales y hortalizas; tiene 7 vecinos y 39 habitantes. Al S. de éste y a distancia de 7 minutos, se encuentra Pazos Hermos un poco más elevado pero a la falda de la colina y proximidad del río en medio de viñedo, huertas y frutales; tiene 37 vecinos, 136 habitantes. En este pueblo tiene el conde de Ribadavia una casa muy buena y granja; hay también en el Avia inmediato a él un molino harinero de nueva y buena fábrica con 3 ruedas; este pueblo y los dos anteriores de Cuñas y Coedo están dominados de monte y peñascos por el E. que forman la colina, por la cual y por camino bastante escabroso se sube a la iglesia parroquial. Al E. de Pazos y S. de la iglesia como a un cuarto de hora de ésta se haya Lentille situado en un vallecito estrecho que forma la colina, y a la altura casi de la iglesia le atraviesa un arroyuelo que baja de Roucos y corre al Avia por la inmediación de Pazos en que hay 4 ruedas de molinos de harina que tan sólo muelen en invierno; tiene 26 vecinos, 114 habitantes; está circundado de viñedo, montes peñascosos y tierras de labor que producen algún maíz, habas y hortalizas; su clima es saludable. Siguiendo el valle y arroyo al E. de Lentille y un cuarto de hora de camino se entra en el pueblo de Roucos, situado entre viñedos, arboledas, tierras labradías y algunos prados artificiales en un espacioso valle que forma la colina, algo elevado y circundado de dos arroyuelos que unidos forman el que pasa por Lentille; su situación es saludable y despejada; inmediato al arroyuelo que le baña por el O. hay aguas minerales de las que no se hace uso, y no se conocen por consiguiente las virtudes que puedan tener, dista de la parroquia un cuarto de hora; se compone de 18 vecinos, 75 habitantes. Al S. y como a 6 minutos de distancia, se elevan las ruinas de una fortaleza, castillo o casa fuerte llamado de Roucos del que se cree tomó nombre el pueblo, con muestras de mucha antigüedad , propio de los condes de Ribadavia y que se dice fue habitado en tiempo del feudalismo. De este pueblo toma nombre la jurisdicción que comprende 16 parroquias y pertenece al partido de Ribadavia; los condes proveyeron siempre de juez hasta últimamente que ejerce esta prerrogativa el Real Acuerdo. Al E. de Roucos y 5 minutos de camino, se haya la Quintá entre viñedos y arbolados y confina con la parroquia de Santa María de Cenlle».
Las razones que motivaron a don Joaquín Pardo a redactar esta detallada descripción de la feligresía de San lorenzo da Pena, seguro fue lo que sobre la misma pudo leer a principios de ese año en el tomo VI, página 477, del mencionado Diccionario publicado el año anterior. Allí se dice:
«Pena (San Lorenzo da), Feligresía S. de España en Galicia, provincia y obispado de Orense, Jurisdicción de Roucos, J, O., 150 vecinos, 680 habitantes, 1 parroquia que consta de siete pueblos, que son este de San Lorenzo, Roucos, Quintá, Lentille, Pazos Hermos, Coedo y Cuñas, con un anejo llamado Santa Marina de Esposende. Todos ellos están situados en el grande y hermoso canal del Ribero de Avia, y les baña por O. el río de este nombre, que los separa del obispado de Tuy. El anejo está en un llano al S. de la matriz, y en una colina de bastante declive, a excepción de la parte correspondiente al río, que es llana y forma valle. Por esta parte goza de un clima bastante cálido en verano, y húmedo y nebuloso en el invierno; por lo demás tiene una temperatura regular, sobre todo en primavera y otoño, cuyas circunstancias y las de los productos son aplicables a todos los pueblos de esta ribera. Confina por S. con Ribadavia, a una legua; por N. con Santiago a 11, por E. con Orense a 4, y por O. con Pontevedra a 9. Los más inmediatos son por N. la aldea de San Clodio, con un monasterio de PP. Bernardos; por N. E. San Miguel de Osmo; por S. E. Santa María de Cenlle; por S. Esposende su anejo, y al S. de este Santiago de Esposende; por S. O. la encomienda de Santa María de Beade, río en medio, como también por O. San Adrián de Bieite. Produce excelente vino llamado del Ribero, y exquisitas pavías; algún maíz, poca castaña y lino. Contribuye 7,200 rs.».
Esta primera descripción, de la que desconocemos su autor, evidentemente fue considerada por el letratado vecino de Esposende de escaso interés por escueta y genérica. Gracias le damos a don Joaquín por su testimonio que además de dibujar con mayor precisión el mapa de estos lugares nos ofrece buena y detallada cuenta de cómo sus naturales en ella (mal) vivían entonces.

Boda de Eudosia y Manuel


Fotografía del día de la boda de Eudosia Montero Puga y Manuel González Arias. Se casaron el jueves, 20 de mayo de 1915.

Tuvieron los siguientes hijos: Manuel, Asunción, Eugenia, Sira, Gonzalo, Eudosia y Teresa.

Año 1890
Manuel González Arias nació en Freás de Ourantes en 1890. Al casarse, en 1915, se instaló en Roucos y allí siempre residió. Desde 1984 descansa en el cementerio de San Lorenzo da Pena. Era el mayor de cinco hermanos. Su padre, Vicente, estaba en Buenos Aires hacia 1895. Hacia allí había emigrado para ahorrar y así incrementar la exigua hacienda que poseía su humilde familia. Encontró ocupación en aquella urbe como mayordomo en una residencia de curas. Quizá con éstos adquirió Vicente cierta capacidad retórica, o amplió la que de natural poseía. Regresó a su aldea en torno a 1902. Cuentan de él que era muy ocurrente y gozaba de un excelente humor. Vicente preparaba las conversaciones que en tal o cual circunstancia pronto tendría que acometer; entonces, el día anterior, ante su familia reunida en torno a la mesa ensayaba «según le vea le digo esto, luego él me responde aquello, yo le contesto que». Así diseñaba la conversación que le aguardaba al día siguiente para atender el asunto pertinente. Con frecuencia retornaba de sus asuntos y conversaciones con cierto semblante compungido. Al ser preguntado por los suyos que cómo le había ido «vaya, yo le dije lo pensado, pero el hombre no respondió lo que yo había previsto, con lo cual...». Estos pequeños contratiempos no le impedían volver a diseñar meticulosamente futuras actuaciones.
Manuel, presumía con frecuencia de que a los diez años acompañado de su madre, Adelaida, acudía a la feria y era él quien ajustaba el precio de las transacciones. A esta edad Manuel ya andaba echando cuentas de cuál sería el momento oportuno para irse a la Argentina. Marchar cuanto antes. Perder el tiempo siempre le pareció el mayor de los despilfarros que un hombre puede asumir. Un sentimiento de urgencia lo recorría. No quería servir a rey alguno. Su sentido de independencia no le permitía ser ni siervo ni soldado. Emigrar antes de cumplir el servicio militar no estaba permitido a los mozos. La única opción: salir clandestinamente del país. Lo arreglaría; sabía que otros vecinos lo habían hecho. Resultaría algo más caro el pasaje; su padre le daría en préstamo el dinero necesario, y tan pronto allá tuviese trabajo sus primeros ahorros servirían para reponer la cantidad tomada en préstamo; para él era así como había que proceder.

Años 1911 y 1905
Hacia 1902 Vicente había regresado a Freás con algunos ahorros. Y fue entonces cuando su hijo Manuel sintió que su hora de partir se aproximaba. Eludir la obligación de servir, de hacer el servicio militar: un imperativo. Se iría a la Argentina. Allí se forjaría una vida propia, y con el primer beneficio obtenido saldaría el importe «a metálico» de su licencia.
El documento oficial que recoge este sueño realizado con esfuerzo y tesón dice literalmente:
«El Excmo. Sr. Capitán Gral. de la 8ª Región y en su nombre el Teniente Coronel 1er. Jefe de la Caja de Recluta de Orense nº 108 D. Manuel Rivera Avia CONCEDO PERMISO, con arreglo á lo prevenido en el art. 6º de la ley de reemplazos del 11 de julio de 1885, modificada por la de 21 de agosto de 1896, al recluta en depósito Manuel González Arias, hijo de Vicente y de Adelaida, natural de Freas (Pungín), Juzgado de primera instancia de Carballino de 21 años de edad, para que pueda pasar a Freas (Pungín), en la provincia de Orense. Fue alistado en el reemplazo de 1911, ingresó en Caja en 1º de Agosto de 1911, y obtuvo en el sorteo el número 14, habiendo sido exceptuado de prestar servicio ordinario activo por haberse redimido a metálico.
»Queda enterado de las prevenciones insertas al dorso, á las cuales dará el más exacto cumplimiento. Orense 29 de Sepbre. de 1911. Manuel Rivera (firma). Anotado al folio 97 núm. 1950».

Hacia 1905, una mañana antes del amanecer portando un exiguo equipaje se despide de sus padres y hermanos. Va nombrándolos a la vez que los abraza largamente; ya en la cena fueron recitadas con seriedad y ternura todas las recomendaciones que sus padres podían y debían ofrecerle. «Rosa, José, Esperanza, Soledad; papá, mamá. Regresaré pronto. Todo irá bien». Por aquellos caminos, más intuidos que visibles, echó a caminar siendo aún noche plena. En poco más de media hora a paso decidido alcanzó Barbantes donde tomaría el tren hacia Vigo. La línea de ferrocarril Ourense-Vigo se inauguró oficialmente en 1881; en 1883 llega el primer tren a Ribadavia. Nunca antes Manuel había viajado en el tren. Tenía a la sazón 14 años ya cumplidos. Sentado en un vagón de tercera clase sólo hacía pensar si allá, tal como le había escrito en la última carta recibida, estaría su primo José Benito esperándole en el puerto de Buenos Aires. Iba amaneciendo y aunque la mirada la recreaba por los recovecos que el río Miño mostraba entre la niebla, él ya no estaba aquí con la mente; su imaginación toda se esforzaba en lograr una vivaz imagen del puerto bonaerense. José Benito, unos cinco años mayor que él, trabajaba de mancebo en una céntrica botica de aquella ciudad que iba muy pronto también a ser la suya. José Benito y su mujer, Elvira, regresaron de Buenos Aires hacia 1950; construyeron una casa en el monte el Castro en Vigo, en la parte que da al valle del Fragoso; un chalé se decía, y allí transcurrieron sus días cosechando hierbas aromáticas y medicinales que ponía secar envueltas en papel de estraza en los bajos de la casa. Ya octogenarios se trasladaron a vivir al asilo de ancianos que regentaban las Hermanitas de la Caridad, situado en la margen derecha de la calle Pi y Margall, entonces y desde 1939 con el nombre de General Aranda y vuelto a recuperar el primer nombre desde la muerte del dictador y vencedor de la Gerra Civil, desde el que se podía disfrutar de las mejores vistas sobre la bahía. Una mañana José Benito cruzó la calle, a sus 92 años cumplidos, para echar una carta al buzón situado en la acera de enfrente del asilo. Un coche lo atropelló en el paso de peatones. Murió ese día.
Así, sumido en los inaugurales instantes de un sugerente futuro, Manuel llegó a la ciudad de Vigo sin apenas reparar en esas casi cuatro horas de su viaje inaugural en tren ni en los paisajes que desde la ventanilla podía disfrutar; ni tan siquiera, al llegar a Redondela, la vista del mar lo apeó de esa imagen de Buenos Aires que se había forjado escuchando a su padre y leyendo las largas y ceremoniosas cartas que de Buenos Aires le remitía dos veces por año el primo José Benito. Al bajar del tren enseguida reconoció al contacto que debería conducirlo al lugar de embarque. Un saludo breve «soy Manuel González, de Freás», a lo que escuchó un apresurado y discreto «Bien, vamos». Por calles de gran pendiente fue conducido, en silencio, a la trastienda de una lúgubre fonda del puerto apenas iluminada por una bombilla, seguro que de veinticinco watios. Del paso por la ciudad nada recordaba excepto la fonda donde aguardó el momento de hacerse a la mar. Se sumó en aquel cuarto a una docena aproximada de mozalbetes que como él soñaban prosperar en la Argentina, alcanzar allá una vida más digna que la que hasta entonces Galicia, su tierra, les mostraba como futuro inmediato. Sentados en el suelo los mozos fueron consumiendo las horas; algunos, los de más edad, liaban unos cigarrillos, otros sacaban de sus macutos un trozo de pan centeno con algo de tocino o chorizo para almorzar; horas más tarde, interminables, para cenar. Bien entrada la noche nadie dormía. Sonaron unos golpes en la puerta. «Nos vamos». Escuetas las órdenes. Salieron en silencio. Recorrieron una callejuela oscura que conducía a la ría. A unos trescientos metros, ya en la orilla del mar, podían verse las luces de un gran buque atracado al muelle de trasatlánticos y sus reflejos en las aguas. Pero las órdenes eran escuetas y ágiles «venga, bajar con cuidado». Bajaron las escaleras tapizadas de verdosas y resbaladizas algas y ya sobre la cubierta de la barcaza el mismo hombre que hacía de contacto y jefe de la clandestina expedición les señaló una abertura poco más ancha que la boca de una cuba de vino «acomodaros lo mejor que podáis, y tened paciencia, sólo serán unas horas». Entrando en la barriga de aquella barcaza, y de rodillas, no había suficiente altura, fueron buscando acomodo. Acostados, aferrando sus pequeños petates sintieron la necesidad de arrimarse los unos a los otros. Entraron todos. Taparon la boca. Se acostaron. Empezaron a sentir un suave balanceo. Estaban en la mar. Transcurrieron unas tres horas poco más o menos. ¿Sería las tres de la madrugada? En silencio, quietos, atentos a cualquier sonido o movimiento. Nada se oía excepto las suaves olas contra la panza de la pequeña embarcación. Apenas acomodados un motor se pone en funcionamiento. Sienten que la barcaza se desplaza sobre las aguas. Cabecea con suavidad. Han abandonado el muelle. Transcurren los minutos. No hablan. Escuchan. Sienten el balanceo que poco a poco se hace más acusado. Un par de horas después de haberse hecho a la mar el movimiento se hace más intenso, a veces brusco, bastante brusco. Sienten, allí acostados, mareos. Alguno vomita. Nada se dicen. Otra hora más y destapan la boca en la barriga de aquella nave que no cesa de dar bandazos inquietantes para los mozos, no así para los dos tranquilos pero serios tripulantes. Oyen levantar la tapa, a la vez que les inunda un fuerte olor a salitre. Se hayan al próximos a las islas Cíes. Los mozos emigrantes no saben dónde se encuentran. «Venga. Recoger el petate. Salir, salir con cuidado. Agarraros a las cuerdas». Van asomando a cubierta, agachados se agarran a una maroma que hay tensada a ras de suelo de proa a popa. La barcaza no cesa de cabecear acodada a la panza de un gran buque: el que habían visto iluminado en el puerto horas antes. El jefe de la expedición clandestina les va indicando cómo subir al trasatlántico por una estrecha escalerilla «Sujetaros bien, no miréis hacia abajo, subir despacio; buen viaje amigos». Son las últimas indicaciones, las últimas palabras que escuchan en su país. Agradecen con la mirada ese «amigos» pronunciado en un tono menos taxativo que el resto de las pocas palabras que en ese día les habían dirigido. Al final de la escalerilla, de unos cuatro metros de recorrido, les esperan tres hombres, uno de ellos ataviado con uniforme y gorra de plato, los otros dos parecen, por la vestimenta y modales, campesinos. Los van saludando a la vez que les tienden una mano introduciéndolos abordo. Aceden a una sala de techo bajo con ventanucos redondos iluminada por una lámpara que emite una tenue luz amarillenta. Ya están todos allí reunidos. El capitán les da la bienvenida, ordena a uno de los marineros que los identifique y les dice que los dos marineros que le acompañan les indicarán qué hacer, donde alojarse y se despide con un escueto «obedezcan sus órdenes; feliz travesía».
No son polizones. Han pagado por adelantado sus pasajes de tercera clase y también pagaron el corto y mareante viaje en el vientre de la barcaza y los servicios del contacto. Son prófugos. No han cumplido el servicio militar y por lo tanto no deben salir de su país. Pero han pagado su pasaje, y ya abordo del trasatlántico están en regla sobre la basta mar. Allí, en la mar, el Capitán es toda la autoridad ante la que debían responder; y éste les había deseado «feliz travesía». Sus billetes estaban en regla. Nada ya, pues, que temer. Ocuparán sus catres y tras catorce días de navegación llegarán a la Argentina. Los dos marineros los conducen por pasadizos, inundados de un fuerte olor que no acaban de identificar, hasta llegar a una gran sala apenas iluminada en la que hay varias hileras de camas en literas de tres alturas en las que puede observarse a personas que duermen o parece que duermen. A cada uno les van asignando un catre. La orden es de que se acuesten. Serán sobre las cuatro de la madrugada. Cuando suene el silbato, al amanecer, deberán levantarse.
El viaje hacia Buenos Aires, ya todo en regla, ha comenzado. Sobre la mar océana sus sueños no hacían más que expandirse. Transcurren sin contratiempos los días de navegación.
Han transcurrido catorce días. Paseando por la cubierta aquella mañana mirando el horizonte, de pronto, ve tierra. Se encarama a una de los botes de salvamento, observa cómo se acerca primero la Argentina, pronto Buenos Aires. Las horas de aproximación no las percibe. Mira. Mira con ansiedad al gentío que hay sobre el muelle. Agita el sombrero que su padre le había traído de esa misma ciudad que estaba a punto de recibirle. Lo había adquirido Vicente para su hijo en una sombrerería que luego él había de frecuentar y que estaba al principio de la avenida Ribadavia. Subido a aquel bote salvavidas para poder ser visto con mayor facilidad, buscaba entre el gentío del muelle. Él agitaba el sombrero con entusiasmo mientras que... Allí estaba su primo José Benito. Allí estaba. Habían transcurrido seis años desde la última vez que lo vio allá en Freás, cuando fue a despedirse de su tía Adelaida y de sus pequeños primos. Manuel lo reconoció y en esa sensación prendió la seguridad de hallarse en un camino prometedor. Nada ya podía atemorizarle. Años más tarde, también para Buenos Aires emigrarían sus hermanos José, Rosa y Soledad. Éstos de allí ya nunca regresarían. Recuerdo que en ocasiones yo escribía cartas que me iba dictando el abuelo dirigidas a su hermana Rosa; de la dirección postal que con mucho cuidado y buena letra escribía en el sobre sólo consigo recordar: Rosa González Arias, Avellaneda, - Argentina. Insistía el abuelo «haz buena letra ¡rediez!»; eso decía. Manuel no juraba ni blasfemaba. Me dictaba y a cada dos o tres líneas «haber, léeme lo que has puesto», y leía yo. Asentía. Continuaba el dictado.
Desde 1857 hasta 1924, la Argentina fue, después de Estados Unidos, el segundo país de América que recibió más inmigrantes europeos. Según las estadísticas, en ese período llegaron a ese país 2.602.000 italianos y 1.781.000 españoles, la mayoría gallegos y asturianos. El año en que la ciudad de Buenos Aires recibió más italianos fue 1906: 127.000. Seis años más tarde se registró el récord de llegada de españoles: 166.000.

3 de marzo de 2009

Diario de guerra de Primo Nóvoa Cendón




Primo 'volando' entre dos amigos durante la Guerra Civil Española.

Primeras páginas del diario de Primo durante su estancia en el servicio militar.

«Historia de Primo Novoa. El año de 1937 a mes de agosto, día 14 fue alistado el soldado Primo Novoa del reemplazo de 1939. Natural del ayuntamiento de Cenlle partido de Ribadavia, provincia de Orense; entró prestando sus servicios al glorioso movimiento nacional con toda su voluntad, y, patriota entró en el cuartel primero de Celanova, segundo en Orense, San Fracisco tercero, Dueñas en Palencia cuarto, Venta de Baños, y el día 11 de marzo de 1938 marché al frente de Aragón sin entrar en línea. Estuvimos tres días en Navarrete . Alcañiz, allí entramos en línea el dieciocho por la noche; el día 19 tomamos Valdealgorfa y Horta, después Arnes. Al fin fui herido el día 4 de abril entrando en el hospital el día cinco en Calaceite y después en Valdealgorza y en Alcañiz, y de allí a Zaragoza, a Oña provincia de Burgos y después a Valladolid al hospital de Calderón y después al provincial y después a Zamora, que entré el día 24 de abril y salí el 14 de octubre».

Primo Novoa (A Torre - Cenlle 1918 - 1997) se casó con Felisa Novoa Diéguez (nace en Roucos, fallece en julio de 2006); tuvieron dos hijos: José Antonio y Vicente. Primo y Felisa vivieron en Cenlle, donde Primo ejerció de zapatero. Cuando Primo se jubila, él y su mujer se trasladan a vivir a Roucos donde aún vivía el padre de Felisa, el señor Joaquín Novoa Montero.

Don Pedro y doña Sancha




Pedro Vázquez de Puga, alcaide del castillo de Roucos entre el siglo XV y XVI, y su esposa Sancha Bello Mosquera.

Don Pedro Vázquez de Puga, hijo de Vasco de Puga y doña Briolanda oxea de Albán, era de Roucos; se casó con doña Sancha Bello Mosquera.

D. Pedro y Dª. Sancha descansan en el sepulcro mural que hay en el antiguo ábside del Evangelio, hoy baptisterio, en la iglesia de santo Domingos de Ribadavia.

18 de enero de 2009

En 1483 El cabildo de Ourense perturba al clérigo de San Lorenzo da Pena

El cabildo de Ourense perturba al párroco de San Lorenzo da Pena según recoge el documento siguiente:

Título de la unidad:
"Emplazamiento al deán y cabildo de la iglesia de Orense porque perturba la posesión del beneficio de San Lorenzo de la Peña y Santa Marina de Esposende a su rector el clérigo Pedro González."

Archivo General de Simancas. Signatura: RGS,148306,33

Pruebas de Caballero de la Orden de Santiago




En la Jurisdicción de Roucos, feligresía de San Lorenzo da Pena: Pruebas para la concesión del Título de Caballero de la Orden de Santiago de "en la que desea entrar" don Jerónimo de Ribera y Ulloa, natural de Lentille




Transcripción de la última página


SELLO SEGUNDO SESENTA Y OCHO MARAVEDIS. AÑO DE MIL Y SEISCEINTOS Y CUARENTA

Genealogía de
Don Geronimo de Ribera y Ulloa. Natural del lugar de Lentille obispado de orense. Una legua de la villa de Ribadabia en el Reyno de galicia Hijo Legitimo

Padres
Suero lopez de Ribera natural del dicho lugar y de Ines Fernandez de Ulloa natural del lugar de esposende. un quarto de legua del dicho lugar de Lentille=

ABuelos paternos
Garcia lopez de Ribera. Vezino del dicho lugar de lentille y natural de la Limia Donde es la casa de los Riberas o dcho lugar del dicho lugar de Lentille y María Bernaldez de tanjil natural del lugar de quintela, dos leguas de la villa de Ribadabia obispado de tui-

ABuelos Maternos
Gomez Fernandez de temes. Vezino del lugar de esposende e Ysavel de Ulloa. natural del dicho lugar obispado de orense. Reyno de Galicia-
seis de octubre de mill y sº quarenta años
Gregorio de Tapia

ES.28079.AHN/1.1.1.12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,EXP.6973

15 de enero de 2009

Escrito del 26 de diciembre de 1724



Documento de principios del siglo XVIII, perteneciente a los herederos de Vicente Montero y su esposa María Ángela Deza, vecinos de Roucos a mediados del siglo XIX.

Transcripción de la 1ª pág.

Sello cuarto veinte maravedís año de mil setecientos y veinte y cuatro.
Balga para el Reinado de dn Luis Primero de españa.
En la casa que se dice do souto fra. [feligresía] de santa María de freás jurison. [jurisdicción] de Maside a vynte seis días del mes de diciembre de mil seos. [setecientos] y bynte y quatro ante mí esno. [escribano] y testigos __ parecieron presentes Marcos González Y Benito de Viso, vzo. [vecinos] de esa fra. y juon. [jurisdicción] y dijeron que apercibidos de su derecho y en la mejor forma y manera que se requiere por si y en nombre de sus herederos dijeron que desde aora para todo tiempo de siempre jamas Bende el dicho Marcos Gonzalez en benta real a Dn Carlos Suarez Nogueron un pedazo de monte a donde llaman monteboy terminos de esta fra. segun parte de un lado con Benito Gonzalez de otro con Benito do Viso enfonda co Dn Benito de cardenas y encima con comun el qual le rende diezmo a Dios libre de rrenta alguna. y el Benito do Biso asi mesmo le bende otro pedazo de monte en el mismo sitio que sera otro tanto como el de Benito Gonzalez digo marcos [dijo Marcos] que todo sera una fanega en semente poco mas o menos segun parte de un lado con lo que aqui le vende dho Marcos y de otro con Dn Juan Enrriquez enfonda con dn Benito Cardoso y encima con comun; lo cual le bende por libre diezmo a Dios libre de renta ni pensión alguna en precio y quantia el uno y el otro de ciento y cuatro rrs. de bellon que a presencia de mi esno. confiesan tenerlos rrecibidos y se la benden co todas sus entradas y salidas usos costumbres derechos y servidumbres quantas tienen de derecho les pertenecen y porque la paga y entrega ...

12 de enero de 2009

2 de julio de 1883: Adolfo Montero Deza se casa con Asunción Puga Santoro


Roucos
Dn. Adolfo con Dª. Asunción
En el día trece del mes de Julio del año de mil ochocientos ochenta y tres, yó, D Manuel Vazquez y Garcia, Presbitero, coadjutor de esta por orden del ynfraescrito Sr. Abad, asistí previos los requisitos canonicos y civiles al matrimonio que legitimamente han contraido entre partes Dn. Adolfo Montero, soltero, hijo legitimo de Dn. Eugenio y Dª. Mª. Angela Deza naturales y vecinos de Roucos con Dª Asuncion Puga soltera, hija legitima de Dn Eugenio y Dª. Eudosia Santoro de la Quinta de Roucos Recibieron las bendiciones nupciales siendo testigos Dn. Rafael Santoro y Agustina Gonzalez Y que conste de dorden del Sr. Abad lo firmo

Sigue firma de Manuel Vazquez

Error en este documento
Dice este documento «Adolfo Montero, soltero, hijo legítimo de dn. Eugenio y dª Mª. Ángela Deza».
Hay aquí un error al escribir el acta de matrimonio. Adolfo Montero Deza es hijo de Vicente Montero Mosquera y Mª. Ángela Deza González. Eugenio Montero no fue el marido de Mª Ángela Deza; este Eugenio Montero y Bolaño se casó con Mª Benita Mosquera Lira, quedó viudo y volvió a casarse con Isabel Teijeiro. Eugenio Montero y Bolaño es el padre de Vicente Montero, y abuelo paterno de Adolfo Montero Deza que señala este documento.

En el registro de nacimientos del ayuntamiento de Cenlle, al registrar el nacimiento de Eudosia Montero Puga, se escribe en dicho libro «que dicha niña Eudosia nació el 17 de mayo 1885 a las doce de la mañana en casa de sus padres. Que es hija legítima de Adolfo Montero natural de Roucos y de Asunción Puga Santoro natural de A Quintá. Nieta de Vicente Montero y Angela Deza de Roucos». En el mismo libro cuando registran al hermano de la anterior Eudosia, figura «Adolfo Montero de 24 años natural de Roucos vecino y propietario, padre de Amando que nace en su casa el 6 de de octubre de 1886 a las 2 de la mañana, madre Asunción Puga natural de Roucos lugar A Quintá, abuelos paternos Vicente Montero difunto y Mª. Ángela Deza».

Queda, entonces, que el padre del contrayente es Vicente Montero Mosquera y no Eugenio.

Original en el Archivo H. Diocesano de Ourense.

11 de enero de 2009

Bautizo de Antonio Vicente Montero, 1802

Asiento en el libro de bautizados de la feligresía de San Lorenzo da Pena de Antonio Vicente Montero Mosquera, hijo de Eugenio Montero Bolaño y de María Benita Mosquera Lira, nacido el 2 de julio de 1802.

Antonio Vicente Montero es el bisabuelo materno de Mª Eugenia González Montero (Roucos, 1918). Mª Eugenia: hija de Eudosia y Manuel. Eudosia hija de Adolfo Montero y Asunción Puga; Adolfo: hijo de Antonio Vicente Montero Mosquera y Mª. Ángela Deza.

En el día veinte y ocho de octubre de este año de mil ochocientos veinte y seis se me presentó dn. Antonio Montero con un despacho del señor Provisor cuio tenor es como sigue= Nos el Licenciado dn. Gregorio Perez Verea Provisor y Vicario General en Orense y su Obispado & Hacemos saber al Parroco ó su teniente de Sn. Lorenzo de Pena como á consecuencia de la informacion sobre partida de bautismo dada por dn. Antonio Vicente Montero su feligres dimos el auto siguiente= En la ciudad de Orense á seis de setiembre de mil ochocientos veinte y seis el señor Licenciado dn. Gregorio Perez Verea Provisor y Vicario General en ella y su obispado con vista de las antecedentes, declara= que: dn. Jose Antonio de Castro teniente cura de San Lorenzo da Pena en los quatro de Julio del año pasado de ochocientos dos bautizó solemnemente a un niño que havia nacido el dos de dho mes y año, hijo legitimo de dn. Eugenio Montero, y dª. Maria Benita Mosquera ahora difunta, nieto por linea paterna de dn. Luis Montero, y dª. Gertrudis Bolaño, y por la materna de dn. Jacinto Manuel Mosquera, y dª. Teresa Antonia Lira tambien difuntos, fueron sus Padrinos dn. Antonio Mosquera, y dª. Antonia Montero vecinos de Santa Maria de Beade, y le ha puesto por nombre Antonio Vicente;= Y en su consecuencia manda al actual Parroco ó su teniente de dha feligresia estampe en los libros parroquiales la partida indicada en donde corresponda haviendo sitio para ello; y de lo contrario dexando alli una nota que lo acredite, lo verifique en el que sea mas aproposito, á la qual y certificaciones que de ella se den, interpone su señoria toda su autoridad ordinaria, y decrerto judicial para que valga y haga fee en juicio y fuero de el. Y por este asi lo proveyó y firma de que doy, fee= Licenciado Perez Verea= antemi juan tutor= Y en su vista dexando la nota en el lugar que tocaba la estampé en este por no haver sitio en aquel y para que conste como autual cura Parroco lo firmo, fecha ut supra=
Antonio Borrajo Vazquez

Por este documento se puede deducir que cuando, en segundas nupcias, se casa Antonio Vicente Montero Mosquera (viudo de Gabriela Sánchez) con Mª Ángela Deza González en San Lorenzo da Pena el 2 de agosto de 1862, no tiene, como dice dicho documento, 32 años; tiene realmente 60 años.


Archivo Histórico Diocesano Ourrense: libro 14.11.06 folio 99.

Nieve en Roucos








El pasado viernes en Roucos amaneció nevando. No es muy corriente que ocurra ya que esta aldea está a unos 35o metros sobre el nivel del mar.
Todo un acontecimiento.
¿Será éste un año de bienes?

Boda el 11 de octubre de 1817

Don Eugenio Montero y Bolaño, nacido en As Regadas, Bieite (hijo de Luis Antonio Montero y Armada y de Gertrudis Bolaño, vecinos de As Regadas, Bieite), viudo y con tres hijos, se casaba con su prima la señorita Isabel Theyxeyro (Teijeiro) y Montero (hija de José Theyxeyro y Santoro y de Margarita Montero y Armada de O Formigueiro en Roucos) en la iglesia parroquial de San Lorenzo da Pena. Así fue. Recién acabadas las vendimias, el sábado once de octubre de 1817 hubo gran boda en la casona de O Formigueiro.
Doña Gertrudis y doña Margarita en estas fecha ya estaban viudas de sus respectivos maridos; ellas fueron las que solicitaron la preceptiva dispensa para la boda de sus hijos, a la vez sobrinos, a los correspondientes párrocos de sus feligresías, pues los contrayentes eran parientes en segundo grado.
Eugenio Montero y Bolaño aportó a este matrimonio sus tres hijos, Antonio Vicente (Roucos 2-VII-1802), María Bernarda (Roucos, 14-VII-1806) y Ángel habidos en su primer matrimonio con doña Mª Benita Mosquera y Lira. Eugenio y Mª Benita, de casados, residieron en Roucos.
Después de la boda Isabel y Eugenio fijaron su residencia en la aldea de Roucos, en la casa que ahora se conoce por la de la tienda. Justo un año después, en su casa de Roucos el 25 de octubre de 1818 nacía el cuarto hijo de Eugenio y primero de Isabel; le pusieron Laureano; después vendría Genara. La casa de Roucos, ahora con cinco niños, estaba llena de vida.
Eugenio y Mª Benita Mosquera Lira eran los bisabuelos paternos de Eudosia Montero Puga (Roucos 1885 - 1967).
Los padres de Mª Benita Mosquera Lira eran los vecinos de Ribadavia Jacinto Manuel Mosquera y Teresa Lira.

23 de diciembre de 2008

Origen de 'Os meloeiros' en Roucos

Entrada al monasterio de Melón.

A los que descendemos de Heliodoro González Pérez (Roucos 1892-1969) hijo de los vecinos de Roucos Vicente (Roucos, 1857) y Ramona (Ribadavia, 1864), casado con Soledad Veleiro Soto (Cuñas 1885 - Roucos 1951) nos llaman Os meloeiros porque algún antepasado procedía de Melón.

Aquí tenemos el linaje por el que somos conocidos:

El 11 de enero de 1830 nace en Roucos la niña María Manuela González de Castro, hija de Bernardo González Saúl , natural de Melón, y de Francisca Paula de Castro Falcón nacida en Roucos. El matrimonio Bernardo y Francisca Paula residían en Roucos. El padrino de bautismo fue Miguel Castro, tío de la niña.

El 11 de junio de 1834 nace Margarita, la segunda hija de Bernardo y Franscisca Paula; el 7 de julio de 1836 nace Teresa.

Margarita tiene dos hijos, soltera: Vicente y Jesusa González de Castro. Cuando Jesusa bautiza a su hijo Manuel, el 14 de diciembre de 1887 en San Lorenzo da pena, le pone sus apellidos pues está soltera; pasados seis meses, el día 25 de junio de 1888 se presenta en la casa Rectoral de San Lorenzo da Pena, Clemente López Varela con tres testigos y declara que Manuel González de Castro es hijo suyo. Clemente y Jesusa tuvieron tres hijos: Arturo López González, Sara Varela González (en el registro del bautismo hubo un error y ponen a Sara el segundo apellido de su padre), y Manuel González de Castro al que, a pesar del reconocimiento que de él hace su padre, en el registro del bautismo no aparece el cambio de apellido.

Vicente González de Castro, hermano de Jesusa, es el bisabuelo del autor de este blog (es decir, un meloeiro).

Los abuelos maternos de María Manuela, Margarita y Teresa son: Manuel de Castro (fallecido antes de 1830) y Francisca Falcón, ambos vecinos de Roucos. Los abuelos paternos son: José González (fallecido antes de 1830) y Vicenta Saúl, ambos vecinos de Melón.

Estos datos aparecen en las partidas de bautismo de las hermanas María Manuela, Margarita y Teresa González de Castro (Archivo Diocesano de Ourense, libro de Bautismos de la parroquia de San Lorenzo da Pena).

Reconocimiento de Manuel González de Castro, 1888



Roucos. Reconocimiento de Manuel González de Castro.
Nº 75

En veinte y cinco de Junio del año de mil ochocientos ochenta y ocho en la Rectoral de San Lorenzo de Pena ante mi el Cura párroco de la misma Dn. Salvador Bernárdez García compareció Clemente Lopez Varela, Casado con Jesusa Gonzalez, vecina de Roucos de la mencionada parroquia, quien libre y espontaneamente manifiesta a vista de Caetano Galiño, Luis Galiño y Domingo Silor [¿Sorli?] Falcon que: movido del cariño y flaqueza humana tuvo comercio carnal mucho antes de casarse con la que hoy es su Esposa Jesusa González, del que resulto un niño, que en el bautizo se le puso por nombre Manuel, cuya partida se halla en este libro al folio cuarenta y seis con el numero de orden cincuenta y cinco, cuyo niño reconoce por hijo suyo y quiere que como tal se le tenga y considere para los efectos eclesiasticos y civiles, siendo por lo tanto abuelos paternos del niño Manuel y Manuel, naturales de San Felix de Asma y de San Julian de Campo, en el obispado de Lugo; no firma el Clemente por afirmar no saber, y si los testigos mencionados, vecinos de San Lorenzo haciendolo uno de ellos á ruego del Clemente de que doy fe en el mismo dia de la fecha. Entre lineas -niño- valga=.

[siguen firmas y rúbricas de]

Fui testigo y á ruego
Domingo de Silor Falcon

Caetano Galiño Luis Galiño Salvador Bernardez Garcia

Archivo Diocesano de Ourense, libro 14.11.14.

Un paseo (1946)



Por los alrededores de Vigo, en un día espléndido del verano de 1946 en playa América.
Manuel Chamochín Puga, a su regreso de América, ofreció a unas parientas un largo paseo.
Manuel era hijo de Casilda Puga Santoro (nacida en A Quintá) y de Augusto Chamochín (nacido en Melias); Casilda y Augusto tuvieron 17 hijos; vivían en Melias.

Casilda era hermana de Asunción (A Quintá 1857 - Roucos 1930). Asunción se casó con Adolfo Montero Deza (Roucos 1862 - 1930) el 13 de julio de 1883 en San Lorenzo da Pena; tuvieron cuatro hijos: Eudosia, Amando, Gonzalo y Dolores.

Eudosia Montero Puga (Roucos 1885 - 1967) era prima carnal de Manuel Chamochín Puga (el de las fotografías). Eudosia, de niña, iba a pasar algunos días de vacaciones a la casa de sus tíos Camila y Augusto y sus 17 primos en Melias; recordaba Eudosia que su tío Augusto era muy cariñoso. Parece ser que Manuel Chamochín anduvo algo enamorado de su prima Eudosia.

Eudosia González Montero, más conocida por Dosita (Roucos, 1926) que está en el centro de la segunda fotografía es hija de Manuel González Arias y de Eudosia Montero Puga.

Manuel Chamochín Puga posa con una de sus hermanas (segunda por la izquierda en la 2ª fotografía), Dosita (en el centro) hija de su prima Eudosia Montero Puga, y dos amigas. Manuel murió soltero.

18 de diciembre de 2008

"El desastre del 98"




En 1898 España pierde su última posesión en ultramar: la isla de Cuba.

Manuel González Arias (Freás 1890, Roucos 1984) contaba que el recuerdo que tenía más vivo de su infancia era ver llegar a su pueblo a los soldados que retornaban con el fracaso de la guerra dibujado en sus semblantes.

Imáganes: Soldados españoles que lucharon en la Guerra de Cuba. El acorazado Maine. Hundimiento del Maine.

Una aproximación a los prolegómenos de la Guerra de Cuba (1895-1898):

«Tras la muerte de López, los norteamericanos no cejaron en su empeño de anexionar Cuba, ésta vez de la mano del gobernador de Mississipi, John A. Quitman. En el año 1854, a petición del gobernador se hizo una nueva oferta al gobierno español, ésta vez de 120.000.000 millones de dólares. Los estadounidenses intentaron en numerosas ocasiones la compra de la isla. La Guerra Civil de los Estados Unidos no detuvo los intentos del Sur por hacerse con las posesiones antillanas, pero hizo imposible una nueva invasión por parte de los confederados. Una vez terminada la guerra, a pesar del gran desgaste económico y social, los norteamericanos realizaron nuevas ofertas de compra.
La masacre del Virginius, el 31 de octubre de 1873, iba a cambiar la política de los gobiernos estadounidenses. La reacción de la opinión pública no se hizo esperar. Entraba en escena uno de los actores determinantes en al crisis del Maine y la posterior guerra; el pueblo de los Estados Unidos. A partir de entonces, la leyenda negra cubana, basada en la supuesta actuación inhumana de los españoles no hará más que aumentar. El caso de Evangelina Cisneros, una adolescente detenida en las cárceles de La Habana por ayudar a fugarse a su padre y, su posterior muerte, escandalizó al público norteamericano.
En la década de los ochenta la política exterior estadounidense estaba apunto de dar un giro de ciento ochenta grados. El esfuerzo de la Armada para imponer su dominio en todo el mundo, unido al apoyo, más o menos encubierto, a organizaciones independentistas como la Junta Revolucionaria Cubana de Nueva York, estaba preparando el terreno para un enfrentamiento armado. ¿Cuándo surgiría el momento propicio para arrebatar Cuba y Puerto Rico a España?»

La política estadounidense, ciento y pico de años después, con respecto a la isla de Cuba sigue siendo un desastre clamoroso.

16 de diciembre de 2008

Escritura de 14 de diciembre de 1849






Pág. 1

Escritura de venta otorgada por Dª. María Dolores Perez vecina de la Lama a fabor de Dn. Vicente Montero de Roucos en 14 de Diciembre de 1849
de
Una pieza de monte de cinco a seis ferrados - termino de Requeira de Matameao
Comprende ademas esta carpeta
Una escritura de venta otorgada por Manuel Rodriguez a fabor de Dn. Manuel Antonio Perez en 8 de Mayo de 1779-
Una escritura de foro otorgado por Manuel Rodriguez a Manuel Losada en 26 de Mayo de 1779-
Renuncia de bienes hipotecados a un moyo de vino por Manuel Rodriguez a favor de Dn. manuel Antonio Perez en 24 Noviembre de 1806-

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En el lugar de Roucos Parroquia de S. Lorenzo da Pena, Alcaldía de Cenlle en el partido de Rivadavia a catorce dias del mes de Diciembre año de mil ochocientos cuarenta y nueve ante mi Esno. [escribano] y testigos constituida personalmente Dª. Maria Dolores Perez zelivata dueña y vecina de la Casa de la Lama en esta misma parroquia y Alcaldia dijo que desde hoy dia de la fecha y para todo tiempo vende y dá en venta real por juro y señorio de eredad a D. Vicente Montero de esta vecind. que compra para si y quien su dro. [derecho] huviere a saver una pieza de monte peñascoso que se comprondrá de cinco a seis cavaduras en semte. [simiente] en la situación da Rigueira de Matameao de esta citada fra. [feligresía] cerrada sobre si, y la demarca por el fondo el regato que Piñeyro y dho [dicho] Matameao vaja a Lentille, y por el Norte con el comprador, cuya pieza como suya propia se la vende con todas sus entradas y salidas usos costumbres dros. [derechos] y servidumbres en precio y cuantia de ochoztos. [ochocientos] rrs. [reales] vellon quedando de cuenta del mismo comprador la renta a que la repetida finca esta afecta al cabildo de la ciudad de Orense, en lo que se han convenido y ajustado, confesando la vendedora tener recivido de manos del D Vicente antes de aora la espresada cantidad de que se dá por paga y satisfecha confiriendole el competente recibo y carta de pago rasa y finiquito en forma, y por que dha cantidad no parece de preste. [presente] renuncia la escepcion de la non-numerata prima, y la prueva de su recivo con los dos años que la Ley prefija para esta reclamación. También confiesa que la motivada pieza de monte en el estado en que se encuentra no vale mas de los ochoztos. reales en qe. se han ajustado, y de cualqª. desmarca que aora ó en algun tiempo pudiere haver, le hace gracia y donacion pura mera perfuta é irevocable que el dro. llama entre vivos, sobre que tambien renª. [renuncia] las leyes del engaño y ordenamto. real. Apartase y a sus Ereds. [herederos] de todo el que, acción, señorio y propiedad que ala insinuada finca havia y tenia, pudiese haver y tener que cede renuncia y traspasa en el comprador y los suios por virtud de esta Esra. [escritura]

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original que tomandola en sus manos la pasó alas de dicho comprador, recuperando en la de mi Esno. para poner por registro de que doifé, y que como era suya propia la haya y lleve, y amas le confiere poder y facultad para que de su actoridad o de la Justicia como mas bien quisiere tome y aprenda su posesión; y teniendo en su poder copia legalizada de esta Esra. sin otro acto de aprension ni acetacion ha deser visto haverla tomado y aprendidola y en el interin se constituye por su inquilina tenedora y poseedora enlegal forma. Obligase con su persona y mas vienes quele quedan presentes y futuros hacer cierta y segura en todo tiempo al comprador y los suyos la misma pieza de monte que lleva vendido libre demas renta alguna quela señalada para el cavildo de Orense, y sile saliese se la hà de sanear, asi como seguir asu costa toda cuestión, y pleito que se le promueva hasta dejar al comprador en quieta y pacifica posesion. Y amayor abundamiento sin ser visto quela obligacion general derogue la especial, ni una ala otra sinó que llegado el caso de ambos dros. [derechos] se pueda usar Hipoteca por tacita y espresa Hipoteca con pacto de non _______ mitad dela viña nombrada da fonte termino del Lugar de Piñeyro demarca con Camino publico que dá servicio al mismo Lugar y al de Roucos, y con Erederos de Antº. Mosquera= La mitad dela viña, titulada grande o Labadoiro en dho. Piñeyro demarca con sendero que sale del mismo Lugar al dela Quintá y con Erederos de D. Manuel Lorenzana de Chantada, cuya pieza se compone de prado, viña y sauzal= La mitad dela viña dan ortas demca. [demarca] con Camino que de Piñeyro vaja a este de Roucos, y Erederos de D. Bernardino Borrajo. Ypor ultimo la mitad dela pieza junto ala casa esta dha. dela Lama que sirve de huerta demca. conla propia casa y caminos publicos. Cuyas partidas tendrá insupra sugetas e hipotecadas ala seguridad de esta venta sin disponer de ellas amenos de que sea con tal carga y obligaon. [obligación] Presente el comprador cerciorado delo que ba espuesto tambien dijo: aceta esta Esra. de venta dela que y sin efecto protesta usar. Y una y otra parte para el mas perfecto cumplimiento delo que ban obligadas dan poder con ___ el Justicia de S. M. y su fuero para que a ello le cons

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tan como si fuese Sentencia definitiva de Juez competente pasada en Juzgado sobre que renuncian a todas Leyes y derechos desufavor conla general. Asilo otorgan y firman aque son presentes por testigos D. Pedro Santoro Jose Maria Gonzalez y Jose Deza este y el primero de esta vecindad de Roucos, y el segundo del Lugar de Pereyro Parroquia de Santa Maria de Cenlle De todo lo cual conocimiento delos otorgantes, y de haverles advertido lo conveniente sobre el registro de la Copia de esta Esra. en la Oficina de Hipotecas del Partido pagando los dros. que devenga segun lo previene el Real Decreto e Ynstrucion del Veinte y tres de Mayo de ocho cientos cuarenta y cinco vajo la pena alli establecida yo Esno. doife= Maria Dolores Perez = Vicente Montero = Antemi Norberto Maria Pardo Concuerda con su original que antemi pasó y en mi poder queda escrito en dos ojas de papel sello igual a este y colocadas en el registro protocolo del año de su fecha ocupando los folios sesenta y siete y sesenta y ocho es que mi ______. En fé de lo cual como Esno. de S. M. Notario publico de Reynos asignado ala antigua Jurisdicion de Roucos dividida en las dos Alcaldias de Salamonde donde soy vecino y esta de Cenlle, de pedimento de Dn. Vicente Montero libro la prersente que signo y firmo como acostumbro en este pliego de sello quese reconoze á nueve dias del mes de Enero año mil ochocientos cincuenta =
[signa y firma] Norverto Mª Pardo

En atención a haber satisfecho enla recaudacion del dro. de hipotecas de esta villa

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de Rivadavia el dos por ciento del pral. de ochocientos rs. y por el diez y seis r. he tomado razon en la oficina del registro de dicho ramo y Libro correspondte. al Ayuntº. de Cenlle donde radican las fincas en el dia de hoy diez de Enero de mil ochocientos cincuenta =
[sigue la firma de] Juan Manuel Tavoada de dcho. V.

[escrito en el lateral, verticalmente] Escrituras de compra de D.ª Maria Perez del Monte da Rigueira en el Año 1849

Archivo de Mª Eugenia González G., tataranieta del citado Vicente Montero.


Esta carpeta consta de 14 hojas cosidas entre si: aquí van las cinco primeras. Las restantes hojas son de fecha anterior, se colocarán en entrada posterior.

Aparece aquí la partición de la Jurisdicción de Roucos (organización territorial del Antiguo Régimen) en dos Ayuntamientos: el de Salamonde y el de Cenlle, quedando la aldea de Roucos perteneciente al ayuntamiento de Cenlle.

9 de diciembre de 2008

Escritura de dote en 1839



1ª página

Escra [escritura] de Dote áfavor de D. Angel Montero

En el Lugar de Roucos, Parroquia de Sn. Lorenzo da Pena Alcaldia Constitucional de Cenlle, Partido de Ribadavia, á tres dias del mes de Septiembre, año de mil ochocientos treinta y nuebe antemi Escno [escribano] y testigos, constituhido personalmente D. Eugenio Montero de esta vecindad Dijo: Que cuando su hijo D. Angel Montero, contrajo matrimonio con Dª. Francisca Rolan, hija legitima de D. Manuel, le ofreció, por via de Dote y con el fin de poder ayudar a las cargas de aquel, dos mil rs. [reales] von [vellón] y tres mollos de vino, de renta en S. Andres de Campo Redondo, de la que percibe en dha Parroqª., de que le habia de solegnizar el competente Ynstrumento, y poniendolo en ejecucion, desde luego por el presente le consigna y señala portal Dote, los espresados dos mil rs. que en este acto apresencia de mi Esno [escribano] y testigos apronto el D. Eugenio y recibio el D. Angel en moneda de von. [vellón] de que se dá por pago y de ellos le confiere el mas amplio recibo, y ademas los tres mollos de vino de renta, entendiendose que en estos bá inclusa laparte de herencia qe. al D. Angel pudiese coresponderle por su difunta madre Dª. Maria Benita Mosquera, en lo que se ha combenido, y separa de mas reclamacion contra ella, en atencion aque no es posible pueda pertenecerle pr. dha parte de herencia, ni los tres moyos de vino, y una anega de zenteno, en el Lugr. dela Quinza, y diez ollas en el lugar del Pereiro de Cenlle consignado ya asu hermana Dª. Maria Bernarda, enlazada con D. Juan Rivera, es lo adelantado pª. en cuenta dela

2ª página

que resulte corresponderle del que otorga, y que bendrá á mentar á su fin y muerte, pª. el debido reintegro de sus mas hermanos, le solegniza este qe. admite el D. Angel presencial, vajo las condiciones estipuladas las mismas qe. obserbarán y cumpliran en todo tiempo sóopena depoder ser compelidos y apremiados por todo rigor de dro, y via ejecutiba, declarandose el D. Angel separado pr. ahora con lo aqui señalado, de ninguna otra reclamacion por dho respecto; y al cumplimto. de todo se someten con poderio alas jurs. [jurisdicciones] de S. M. y de su fuero pª. qe. dello les compelan comosi fuese Sentª. [sentencia] definitiva de juez competente pasada en juzgado,de qe. renuncián atodas leyes fueros y dros. de su fabor incluso la general. Asi, lo otorgaron y firman de qe. son testigos, D. Ygnocencio Soto vecino de Osmo, Bartolomé Sanchez, y Casimiro Sanchez, de dha vecindad de Roucos, de todo lo cual y conocimiento de los otorgantes yo Escno doy fe=

Siguen las firmas legibles de Eugenio Montero y Bolaño, Angel Montero y Norverto Mª. Pardo

En los catorce días del mes de
y año de su otorgamto. libre
al D. Eugenio copia en un
pliego papel sello segdo. Doi fe=
Pardo

Eugenio Montero y Bolaño, casado en segundas nupcias con Isabel Teijeiro [en el Libro de Bautizados, cuando el asiento del nacimiento del hijo de ambos Laureano escriben 'Theyxeyro'] residentes en O Formigueiro. Eugenio Montero y Bolaño casó con Benita Mosquera Lira —eran los abuelos paternos de Adolfo Montero Deza (Roucos 1862 - 1930)—; murió ésta y volvió a casar con su prima carnal Isabel Teijeiro y Santoro Montero; del primer matrimonio tuvo tres hijos: Antonio Vicente (nace en Roucos el 2-VII-1802), Mª. Bernarda (nacida en Roucos el 14 de julio de 1806) y Ángel Montero Mosquera; y del segundo matrimonio tuvo dos hijos: Laureano (nace en Roucos el 25 de octubre de 1818) y Genara Montero Teijeiro.

Adolfo Montero Deza es hijo de Vicente Montero Mosquera y María Ángela Deza González, y nieto por línea paterna de Eugenio Montero y Bolaño y María Benita Mosquera Lira, y por línea materna de Manuel Deza Rivera y Agustina González; siendo sus padres y los cuatro abuelos todos vecinos de Roucos.
Adolfo Montero Deza y Asunción Puga Santoro (A Quintá-Roucos 1857 - 1930) se casaron el 13 de julio de 1883 en San Lorenzo da Pena; tuvieron cuatro hijos: Gonzalo, Eudosia, Amando y Dolores.

Es de señalar que la organización territorial en jurisdicciones ha desaparecido quedando instaurados los ayuntamientos. En esta escritura aparece ya la Alcaldía Constitucional de Cenlle en sustitución del término del Antiguo Régimen Jurisdicción de Roucos. De modo que Roucos pasa a ser una aldea del ayuntamiento de Cenlle; y la aldea A Quintá pasa de la parroquia de San Lorenzo da Pena a la de Santa María de Cenlle.

Fotocopia del original en el Archivo Histórico Provincial de Ourense.

5 de diciembre de 2008

Párrocos de San Lorenzo da Pena:

D. Antonio (O Morriña), actual;

D. Ramón; hasta 1990 aproximdamente

D. José Pérez González; entre 1935 y 1970 aproximadamente;

D. Balbino;

D. Salvador Bernárdez García (O Porras); figura documentos de 1886; ofició el matrimonio de Manuel González Arias con Eudosia Montero Puga el 20 de mayo de 1915;

D. Ignacio Otero Casas, figura en documentos de 1884 y 1860;

D. Manuel Vázquez García, presbítero coadjutor; en documento de 1883;

D. Luis Antonio Gómez, abad y cura en 1836;

D. Antonio Borrajo Vázquez, figura en documentos de 1829;

D. Antonio Osorio, según consta en escritura de 1713.

2 de agosto de 1862: Vicente Montero se casa con Mª. Ángela Deza


Acta de matrimonio

Roucos N.2

Año de 1,862 Agosto 2,
D. Vicente Montero, y María Angela Deza

En la Iglesia parroquial de San Lorenzo de Pena, Obispado de Orense a dos de Agosto de mil ochocientos sesenta y dos yo el infraescrito Abad Cura parroco dela misma asistí al matrimonoo que legitimamente han contraido entre partes dela una D. Vicente Montero viudo de Dª. Gabriela Sanchez mayor de treinta y dos años; y dela otra Angela Deza soltera mayor de treinta años é hija de Manuel y Agustina Gonzalez. Testigos D. Rafael Teijeiro D. Pedro Santoro y D. Manuel Bermudez todos vecinos de esta parroquia y lo firmo=

Sigue firma legible de Ignacio Otero y Casas

Original en el Archivo Diocensano de Ourense

28 de noviembre de 2008

En el frente de Badajoz en 1937



El soldado Manuel González Montero (Roucos, 1916- Vigo, 1996) sentado ante una ametralladora durante la guerra civil (bando nacional) en Villar de Rena (Badajoz) el 7 de de diciembre de 1937.
Fotografía que le envía a sus padres en Roucos: Manuel y Eudosia.

19 de noviembre de 2008

Casa del Formigueiro (28-V-1860)







Pág. 1
Escritura de combenio sobre partija de la Casa entre Don Vicente Montero y su hermana D.ª Genera en 28 de Diciembre de 1860, la cual fué hecha por el Escribano D. Norberto Maria Pardo de San Felix de Navio ..............

pág. 2
En el Lugar deRoucos Parroqª. de San Lorenzo da Pena Aynto. de Cenlle Partido de Rivadavia a 28 dias del mes de Mayo año de 1860. Antemi Esnº. de S. M. y testigos constituhidos personalmente D. Vicente Montero, dela una parte; y dela otra Dª. Genera Montero con su marido Dn. Donato Mosquera mayores de Edad y Capaces pª. contratar vecinos de este refº. Lugar, y la Dª. Genera con espresa licencia que obtubo de dho su marido pª. el otorgamto. de esta Escra. que de haversela concedido y ella acetado doy fe digeron Que la Casa que avitan sita en este mismo lugar conocido pr. la del Formigueyro perteneze su mitad al D. Vicente pr. haverla adquirido de Dª. Mª. Bernarda Montero consorte de D. Juan Rivera aquien se la havian dado en dote sus Padres D. Eugenio Montº. [Montero y Bolaño] y Dª. Isavel Teyrº. [Isabel Teijeiro] y la otra mitad se alla proindiviso entre el mismo Dn. Vicente y su Ermana la Dª. Genera, y se Compone de un Quarto al Naciente, y una Solaina al poniente dela misma Casa con sus vajos correspondtes. y el resio de que ezta de la parte de avajo se alla sobresi, y otro tanto unido a dha Sala pr. el mismo poniente que se alla amojonado, con un peral, para dividir esa mitad nombraron de Conformidad al Perito D. Jose Ferreyra de San Felix de Navio y Con su yntervencion pudieron Conseguir acerla amigablemente como lo declaran pr. esta Esra. [escritura] quedando conformes y arreglados en estos Terminos. Se formó un Cupo dela Sala

3ª página

con sus dos alcobas y en el vajo treynta y cinco quartas lineales que se contarán principiando enla parez del fondo, las que se demarcaron o señalaron en el terreno de la Bodega, por cuyo punto se hará la parez divisoria o medianil, y ademas sele adjudica el terreno de la parte de avajo segun se demarco, pr. cuyo lado se hara la entrada pª. dha Bodega, rompiendo la parez, y tambien sele agrega el resio de poniente segun se amojonó, el cual por convenio delos ynteresados se adjudica a Dª. Genara Montero, El otro cupo se compone de Quarto al Naciente con el Corredor de alto y vajo, quedandole la entrada privativa de este Cupo pr. el Portal donde oy se alla, y ademas se le aplicó la parte de Bodega que le correspondia pr. razon de vajos unida ala que ya posee y fue del D. Juan Rivera que viene a ser en el frente de la puerta de la entrada de dha Bodega. En mas sele adjudica la parte de puerta que se alla al frente de dho cuarto y va linea recta desde la Solana que da entrada ala Sala pudiendo edificar otra Solaina pr. la parte de avajo de dho Cuarto y con el mismo ancho que la dela Sala, y ademas sele adjudica el castaño que se halla ynmediato con obligacion de cortar las ramas necesarias que faciliten la libre entrada a la Dª. Genera pr. la que le quedan veynte quartas huecas segun se señaló en el muro, el qual cupo

4ª página

dan pr. arreglada la yndicada division del Cupo ó porción de casa que correspondio y Eredaron de su difunta madre prometiendose estar y _____ en todo tiempo.


Aquí aparecen nombrados los abuelos paternos de Adolfo Montero Deza, vecinos de Roucos en el lugar de O Formigueiro.
Aunque dice el documento que los padres de María Bernarda (nace en Roucos el 14-VII-1806) son Eugenio e Isabel, lo cierto es que Isabel es la madrastra de María Bernarda. Eugenio enviudó de María Benita Mosquera Lira, y en 1817 se vuelve a casar; ahora con su prima carnal Isabel Teijeiro y Montero.

Original en archivo de Mª Eugenia González G. Roucos

18 de noviembre de 2008

O Curtiñal










































Fachada interior, entrada principal y fachada norte del pazo O Curtiñal, en Roucos. Recuerdo que hacia 1960 vinieran por la aldea unos chamarileros y compraron a uno de sus dueños los pináculos que remataban su torre. Cosas de los tiempos.

Este pazo, en documentos oficiales del ayuntamiento de Cenlle, aparece nombrado como Casa da Torre y también como Pazo de Roucos.

10 de noviembre de 2008

Escritura de venta, 1860






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Antes del matrimonio
Escritura de venta otorgada por el Licenciado Dn. Fernando Ozores juez de paz del Distrito de Cenlle a favor de Dn. Vicente Montero en 8 de marzo de 1860 de De Dos cabaduras y un copelo y seis varas de viña y monte al termino do Bacelo

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Enla audiencia del juzgado lugar de Cenlle ocho dias del mes de marzo de mil ochocientos sesenta. El Licenciado D. Ferndo. Ozores Juez de paz por antemi la _____ y testigos que hiran señalados digo. Que a consecuencia de expediente efectivo promobido en el segundo juzgado deste distrito en epoca anterior por D. Vicente Montero contra Antonia Lopez de la Parroqª. de Cenlle en cuyo espediente se embargaron ala referida Antonia Lopez entre otros vienes los ____ siguientes = dos cabaduras y cinco copelos con seis varas de biña yerma y monte al termino de Bacelo en la referida Parroqª de Cenlle que linda N. con juana Lopez, y Benita Vello y Juan Bobeda por deducion del capital de la venta que le corresponda al conde de Ribadavia queda su balor liquido en doscientos veinte rs. Segun asi fueron tasadas por el perito agrimensor D. Jose _____ de San Felix de Nabio y despues de haberse publicado su benta por medio de los correspondientes de otros y no haberse presentado en el dia señalado para el remate parte alguna, solicito el D. vicente

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Montero la adjudicación de dicha finca por la cantidad de ciento cincuenta rs. y cubriendo esta suma las dos terceras partes de lo que a sido baluada se estimo aquella y declarando rematada en su fabor. En vista pues de todo lo relaciondo. y que mas legalmte. consta del espediente y juicio que lo preparo el Señor Juez depor hace benta formal de la finca recibida enfabor del D. Vicente Montero por el precio delos ciento cincuenta rs. en que procedio la adjudicación para que la haga y llebe como cosa suya propia adquirida a birtud de tan justo titulo cual lo es este documento interpone su autoridad su y al que su seguridad Judicial decreto. Asi lo digo otorgo y firmo con el D. Vicente Montero de que son testigos Ramon Vazquez Santos Ramon Deza de la parroquia de Osmo y Manuel Suarez de Esposende y el al gl. Portero Jacinto Lopez, de todo lo cual y de haberle adbertido toma razon el D. Vicente Montero desta escritura en el oficio de hipotecar y paguen los derehos que

4
que debenguen dentro del termino marcado en la ley firman todos de que yo el secretario certifico =

6 de noviembre de 2008

Iglesia de San Juan en Ribadavia



Iglesia de San Juan, siglo XII, de la orden de Malta. Ribadavia.

De Roucos a Ribadavia hay 7 kms.

23 de octubre de 2008

Portón de bodega en Esposende


Frente a la iglesia románica de Santa Mariña, en Esposende, podemos admirar este bello ejemplar de portón de bodega típico de la comarca de O Ribeiro.

21 de octubre de 2008

Eugenia


María Eugenia González Montero, a los 18 años; hija de Manuel y Eudosia.
Roucos, 1918. El próximo día 15 de noviembre cumplirá 90 años.

20 de octubre de 2008

Camino en Cuñas








Antiguo camino que sale Cuñas en dirección al río Avia. Dejando a la espalda la capilla de San Benito (primera foto), en dirección a San Clodio, al lado mismo de la última casa de la aldea sale, por la izquierda, este bello camino de antiguo empedrado y cerrado a ambos lados por sólidos muros.
Tal vez fuese el camino real por donde salía de Cuñas, hasta bien avanzado el sigloXVIII, y demás pueblos de la parroquia de San Lorenzo, los vinos hacia el puerto de Pontevedra en donde sería embarcado rumbo a diferentes países europeos; de cuyo puerto hablaremos aquí más adelante.
Las fotos en sentido descendente hacia el río Avia, menos las dos últimas, en sentido ascendente hacia Cuñas. La penúltima muestra la aldea de Cuñas con el campanario de la capilla de San Benito y los montes de Santa Marta y San Lorenzo al fondo, dirección sureste.
Cuñas dista de Roucos en dirección noroeste dos 2 kms.

19 de octubre de 2008

En la bodega



Ola: olla de madera de 16 litros para medir el vino; 8 ollas hacen un mollo.

En la segunda imagen: pipotes, pipa, barreño y cesta. La cesta de este tamaño se denominaba gueipa.

En la tercera imagen: culeiro, barcaleta, tinaja de madera, para los trasvases del vino, pina de unos litros, y garrafones de cristal revestidos con plástico, antiguamente se revestían de mimbres trenzados.

Imágenes en la bodega de Carmen Veleiro Losada en su casa de la aldea de Cuñas donde nació, parroquia de san Lorenzo da Pena; su madre fue Elisa Losada González nacida ésta en A Quintá a finales del s. XIX.

Molido y culeiro



Molido: arnés confeccionado con paja trenzada, mimbre y pernos de madera, que se empleaba hasta bien entrada la segunda mitad del siglo pasado para transportar al hombro cargas pesadas.
En la siguiente foto: Molido y culeiro, tal como se utilizaba en la época.
Culeiro: cesto de láminas de castaño que se empleaba para transportar las uvas desde la viña a la bodega, con una capacidad aproximada entre 80 y 100 kilos de uva.

18 de octubre de 2008

Vecinos de Roucos s. XVII y anteriores

— Pedro Vázquez de Puga, alcaide do castelo de Roucos, y su esposa Sancha Mosquera; entre el siglo XV y XVI.

— Pedro Miguez de Roucos; firma un documento en 1275. (1)


Cuando no se especifica la fuente es que estos nombres figuran en documentos incluidos en este blog. Para visitar esas entradas escribir el nombre en el buscador de esta página.

(1) Nomes do Ribeiro, Frutos Fernández González; Inst. Estudios Carballiñeses, 2007; pág. 256.

15 de octubre de 2008

Índice de alfabetización en 1860

Los habitantes del ayuntamiento de Cenlle, al que pertenece la aldea de Roucos, en 1860 presentaban estos índices de alfabetización.

fuente: Pegerto Saavedra "La economía vitícola en la Galicia del Antiguo Regimen".